Como cada domingo he leído diagonalmente, así lo suelo hacer, el periódico Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung. Los periódicos en Alemania se distinguen por ser de gran tamaño y uno "desaparece" detrás de él, como si de una sábana se tratase.
Esta vez me he quedado asombrado tras ver un anuncio gigante que cubre dos páginas completas. Se ve un bebé en los brazos de su madre en bañador. El texto dice "Tu fuiste un accidente, un pequeño accidente, un percance. Realmente nos descuidamos por un momento. Pero todo ha salido bien, muy bien. ¡No podía haber ocurrido nada mejor! Se puede enterar todo el mundo: ¡Hurra, la culpa es nuestra!".
Este anuncio es uno de los doce que irán apareciendo hasta el mes de mayo en toda la prensa del país para fomentar un cambio de clima mental que logre una mayor aceptación de los niños en la sociedad alemana. Además de los anuncios impresos, cada día a las 19.58 aparece simultáneamente un spot de dos minutos de duración en las televisiones más importantes del país. Las bonitas imágenes del anuncio van acompañadas de la siguiente explícita y directa declaración:
"Nos vuelves locos. Lloras toda la noche. Te orinas en la cama. Te salen los primeros dientes y luego incluso el sarampión. Primero el parvulario, luego el colegio y con 15 años nos tienes a nosotros. Sí, tú nos haces locamente felices. Tu adquisición es gratuita. Luego se vuelve cara. Necesitas tiempo y espacio. Nos «cuestas» los zapatos nuevos, la televisón grande y las vacaciones en la costa. Tú no eres un lujo, tú eres impagable. Hay muchos motivos para no tener hijos y el mejor para tenerlo: tú. No puedes hablar y nos explicas el mundo. No puedes correr y nos ayudas a dar un salto. Aprendes tanto cada día y nos enseñas mucho más. Nos muestras que nunca es mal momento sino realmente el mejor para recibirte. Tienes padre y madre y necesitas todo el país para crecer felizmente. No estás solo, sino es nuestra tarea más valiosa. Tú haces de dos personas una familia, de la vivienda más pequeña, un lugar de juego y de aventuras y, de fideos y salsa de tomate, una comida de fiesta".
Y el anuncio concluye con esta rotunda frase: "Necesitamos más como tú, porque sin ti el presente no es divertido y el futuro ya pasó. Tú eres Alemania (Du bist Deutschland)".
Esta asombrosa campaña (www.du-bist-deutschland.de) está financiada por diversos medios de comunicación privados (ARD, ZDF, SAT1, RTL, Kabel eins, Vox, n-tv, N24, Premiere) que han formado una sociedad de responsabilidad limitada para asegurar que se cumpla el fin de la campaña. Participan personajes de la vida pública, moderadores de televisón y deportistas como Reinhold Beckmann, Johannes B. Kerner, Florian Langenscheidt, Peter Maffay, Henry Maske, Nina Ruge, Eva Padverg y Renate Schmidt, que no cobran por su participación. Empresas como Deutsche Post AG, E.ON AG, etc. aseguran la financiación del proyecto. Por otro lado, importantes grupos editoriales como Axel Springer, WAZ-Mediengruppe ofrecen espacios gratuitos para los anuncios. Y, por último, más de cien emisoras de radio, Google, una empresa que publicita anuncios a través de vallas en las calles y una empresa de cine contribuyen a la difusión del mensaje.
Niños de toda Alemania han contribuido a expresar sus pensamientos sobre una Alemania con un presente y un futuro feliz, y los han plasmado en dibujos. Varias agencias de marketing y publicidad han ofrecido gratuitamente sus equipos a disposición de la campaña.
¡Es un cambio copernicano!. Hace 37 años, el 6 de junio de 1971, la cabecilla del feminismo alemán, Alice Schwarzer, lanzó con ayuda de la revista STERN una campaña con la portada llena de mujeres famosas, que aparecían bajo el lema "Yo he abortado" (p.e. Romy Schneider, Senta Berger, Sabine Sinjen, Carola Stern y Veruschka Gräfin von Lehndorff). Más tarde algunas dijeron que en realidad no lo habían hecho, pero querían celebrar la posibilidad de poder hacerlo, tras la liberalización de la ley en Alemania. De hecho, el cálculo oficial es que, desde la liberalización, han tenido lugar 4 millones de abortos y no es una aberración suponer que la cifra real es probablemente el doble: 8 millones de abortos. Un hecho siempre oculto en el análisis del invierno demográfico de Europa.
Es también llamativo que este año, la ministra federal de la familia, Ursula von der Leyen, tras ceder a la presión de muchos padres, diera orden de que se retirase el material de la "Bundeszentralle für gesundheitliche Aufklärung" (central federal para la información sanitaria) que describía con todo detalle contenidos de la reproducción humana y de la contracepción, sin ningún tipo de pudor y respeto por la educación afectiva y an distribuídos arbitrariamente en los colegios, sin previo aviso a los padres, violando así la ley de protección de menores.
Es llamativa la fuerza con la que Alemania quiere cambiar su imagen hacia adentro, liderando un cambio social que sin duda es todo un ejemplo para Europa y para el mundo. Este esfuerzo no procede del Estado y tampoco de la Iglesia, sino de la sociedad civil y de individuos que, cada vez se dan más cuenta de que el país está en sus manos y que no pueden conformarse con esperar algo del Estado. Y curiosamente son los medios de comunicación (los mismos que nos están enseñando continuamente no lo que es la familia, sino os de personas egoístas que sólo quieren recibir y nunca dar) los que con esta campaña están contribuyendo a un nuevo modo de ver la vida y el futuro de la vida. Es un buen motivo de esperanza.
Visto desde Alemania - Page 16
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¡Tú eres Alemania!: la potencia europea busca una nueva imagen
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Notruf 112
Todo el mundo lo sabe. El número de teléfono de emergencias para la ambulancia o para los eros es el 112. Está escrito en casi todos los aparatos de teléfono del país.
18 de diciembre. La cuidad está abarrotada. Es la una del mediodía. Yo también he hecho alguna pequeña compra navideña, en Neumarkt, una de la plazas centrales de Colonia, nudo del tráfico rodado y de tranvía. Paso por delante del Starbucks (cada vez hay más) y veo la estatua de la Virgen, que para muchos pasa desapercibida. "Dios te salve, María", digo desde dentro y sigo andando hacia el andén.
Veo como un señor mayor, bastante gordo, que tambalea hacia una farola y apenas consigue agarrarse cuando cae desplomado delante de mi. "¡Dios mío!". Todo es cuestión de segundos. Esto tiene muy mala pinta. Un infarto o una hemiplejia, pienso. Saco mi móvil, e intento marcar el 112. Otro chico ya está marcando. Se pone nervioso porque no le cogen. ¡Ya! Describe el lugar y los síntomas. Una señora, como siempre más valiente, saca un pañuelo y le hace la respiración artificial. Otro empieza a hacerle masajes en el corazón. Apenas hay gritos o histerias. ¿No hay por aquí un médico?, pregunta una. Un médico se acerca y le atiende.
Se oye la ambulancia. Han pasado tres o cuatro minutos. Una chica a mi lado, probablemente turca, saca las manos con las palmas hacia arriba y se pone a rezar en un idioma que no entiendo. Me impresiona. Se ve llegar a la ambulancia. Apenas consigue abrirse paso con este tráfico. Los coches de la derecha se mueven a la derecha y los de la izquierda a la izquierda. Se abre un carril. El conductor, con el megáfono, despierta a alguno que está en babia. ¡Múevase!
Los servicios de emergencia son una bendición en este país. Son de una rapidez asombrosa. No sólo viene un camión camilla, que ya es medio quirófano, sino que en otro coche (un Jeep, en general) acude también un médico, según la gravedad del caso. Ya han llegado. Han pasado unos siete minutos. Los dos enfermeros saltan con unas maletas impresionantes que tienen de todo y con el desfibrilador. El señor sigue inconsciente en el suelo y cada vez más azul. Intento seguir rezando, pero apenas me sale una oración. No importa. Dios está ahí. Oxígeno, más masaje cardíaco y con mayor fuerza. Le han puesto los electrodos. El oscilograma sólo suena cuando le aprietan en el pecho. Mal asunto.
El personal ferroviario disipa a los curiosos. Llega mi tranvía. Me subo. No tiene sentido esperar ahí. Un amigo, estudiante de medicina, que estuvo casualmente más tarde en el mismo lugar, me cuenta por la noche que vio como le cortaban la ropa del brazo para ponerle una inyección intravenosa. ¿Lo habrá conseguido superar?. Desde luego no sabemos ni el día, ni la hora, pero menos mal que existe el 112. -
Spe Salvi
Hay dos acontecimientos históricos por los que agradezco especialmente vivir en Alemania desde hace ya 24 años. Uno fue vivir la reunifiación alemana y, el otro, la elección de un Papa alemán. El segundo me permite leer los textos de Benedicto XVI en su lengua materna, que él domina con la maestría y la precisión del que practica la esgrima. Muchos juegos de palabras que él utiliza rozan la poesía. Con las traducciones siempre se pierde bastante. Pongamos el siguiente ejemplo de la última encíclica Spe Salvi. Al final del n.15 dice la traducción "¿Acaso no hemos tenido la oportunidad de comprobar de nuevo, precisamente en el momento de la historia actual, que allí donde las almas se hacen salvajes no se puede lograr ninguna estructuración positiva del mundo?".
En alemán se habla de "Weltgestaltung". Por "estructuración positiva del mundo" entiendo clasificación y orden. La palabra Weltgestaltung es una de esas palabras alemanas como "Weltanschauung" o "Leitmotiv" que es casi mejor no traducir, puesto que además del significado ordenador tiene un significado creador. Gestalt quiere decir forma y, por lo tanto, Gestaltung dar forma, moldear activamente. Me parece una consideración muy importante para los cristianos que buscan el discernimiento con el laicismo y el islamismo. El Papa desarrolla el significado de la virtud teológica de la esperanza para un cristiano y para su entorno. Con esta encícilica emprendemos un viaje, partiendo de la Escritura, pasando por el pensamiento filosófico de la Edad Media, de la Revolución Francesa, de la Ilustración Alemana, de la Revolución Industrial, del Marxismo y del Leninismo y vemos con una nueva luz cuáles son los recursos éticos y filosóficos que estos movimientos han aportado al hombre. Vale mucho la pena leer esta encíclica y cabe esperar que la siguiente trate sobre la virtud teológica de la fe, tema preferido de Benedicto XVI y será, pienso, la cima de esta trilogía de encíclicas.
Leo algunos titulares de esta semana en Alemania y no entiedo el mundo. Por ejemplo: "Homosexual condenado a cadena perpetua en Bonn por haber violado y asesinado a una niña porque «le apetecía»" ó "Madre asesina a sus cinco hijos cerca de Hannover en un acto de desesperación". Hecho una mirada a "Spe Salvi" n. 47 y 48 para encontrar respuesta a mis interrogantes: "El Juicio de Dios es esperanza, tanto porque es justicia, como porque es gracia. Si fuera solamente gracia, que convierte en irrelevante todo lo que es terrenal, Dios seguiría debiéndonos aún la respuesta a la pregunta sobre la justicia, una pregunta decisiva para nosotros ante la historia y ante Dios mismo. Si fuera pura justicia, podría ser al final sólo un motivo de temor para todos nosotros. La encarnación de Dios en Cristo ha unido uno con otra –juicio y gracia– de tal modo que la justicia se establece con firmeza: todos nosotros esperamos nuestra salvación «con temor y temblor» (Fil 2,12). No obstante, la gracia nos permite a todos esperar y encaminarnos llenos de confianza al encuentro con el Juez, que conocemos como nuestro «abogado», parakletos (cf. 1 Jn 2,1). Nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para mí. Como cristianos, nunca deberíamos preguntarnos solamente: ¿Cómo puedo salvarme yo mismo? Deberíamos preguntarnos también: ¿Qué puedo hacer para que otros se salven y para que surja también para ellos la estrella de la esperanza? Entonces también habré hecho el máximo por mi salvación personal". -
¿Bebé o carrera?
Desde hace varios años existe un fuerte debate sobre la familia en Alemania que se ha desencadenado con el patente envejecimiento de la nación y con la falta de personal cualificado y especializado en el sector industrial.
Me parece especialmente preocupante la noticia que publicó el 11 de noviembre uno de los periódicos más prestigiosos del país, el Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung: Están aumentando los casos de pleitos presentados por madres que se ven degradadas cuando regresan a su puesto de trabajo después de la baja por maternidad, que en Alemania es, como mínimo, de un año y puede ser prolongada a tres años, con la obligación por parte de la empresa de ofrecer un trabajo equiparable al regresar a la empresa.
Cuanto mayor es la prolongación de la baja tanto mayor es la severidad de la "represalia". No son pocas las madres que, después de ocupar un puesto de responsabilidad y bien remunerado, se ven ante la alternativa de un puesto menos exigente y peor remunerado. Esto también les ocurre con frecuencia a los padres que optan por participar en la educación de los hijos, acogiéndose a las posibilidades que, desde este año, el Estado ofrece para la baja paternal de los hombres.
También he observado el fenómeno contrario: en periodos de despido y de crisis aumentan los embarazos como vía de protección del propio empleo, ya que la empresa está obligada a mantener durante tres años ese puesto de trabajo. De este modo, la crisis económica contribuye, de un modo paradójico, a un aumento ligero de la natalidad.
Conozco casos por referencias personales, especialmente en el mundo de los bancos, en los que se comunica explícitamente a las mujeres – lo cual, naturalmente, es ilegal – que el nacimiento de un hijo equivale a exponerse a un despido.
Una política empresarial que no respeta la maternidad supone, ciertamente, una a para un país con una industria fuerte en el sector de los servicios. Existe una batalla por el talento en dicho sector, ya que una buena formación es uno de los fundamentos de la competitividad. Naturalmente este talento es abundante entre las mujeres, no cabe duda, y muchas veces más que en los hombres, ya que las mujeres, especialmente las que son madres, tienen más capacidad de hacer varias tareas simultanemente y tienen más empatía a la hora de captar el contexto de las diversas situaciones que se presentan en el mundo laboral y que, en algunos casos, llegan a recordar a algún que otro conflicto infantil...
Lamentablemente buena parte del sector privado tiene un pensamiento único en esta materia y es el siguiente: Respetar la maternidad resulta caro para la empresa. Y no se tiene en cuenta que es prioritario aumentar el reconocimiento social de la tarea educativa de una madre, dada su aportación imprescindible para promocionar el talento de las nuevas generaciones. Lograr el balance entre ambas posiciones es el gran desafío del siglo XXI, al que tienen mucho que aportar tanto los varones como las mujeres de empresa. Las administraciones públicas deben involucrarse, sin complejos, y apoyar a las empresas que fomenten la conciliación laboral y familiar de hombres y mujeres. Para ello es imprescindible aumentar la conciencia de la Empresa Familiarmente Responsable. Una contribución concreta es el certificado que ha desarrollado el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE Business School. -
Tener raíces
Si te paseas en un día de invierno con abrigo y bufanda por una ciudad o un pueblo de Alemania y ves a un grupo de niños cantando alegremente, cada uno de ellos portando una lámpara de colores iluminada por una vela, lo más probable es que sea 11 de noviembre.
Se cuenta de San Martín de Tours, que fue obispo de esa ciudad, que iba cabalgando y al ver a un mendigo con muy poco abrigo se apiadó de él y partió su manto con la espada para que se pudiera resguardar del frío. Este fue el motivo de uno de los conocidos cuadros de El Greco. Esta escena se repite en muchas ciudades, barrios y pueblos de Alemania el día de San Martín, que coincide también con el comienzo de la temporada del carnaval y que concluye el miércoles de ceniza. Las lámparas se construyen en los colegios con papel de celofán y suponen el orgullo de cada niño. En la clase se aprenden las canciones típicas del día que los niños van cantando por la calle, en muchos casos acompañados de un San Martín cabalgante, y la jornada termina con una pequeña hogera en la que se reparte también un bollo de pan dulce con pasas, típico de esta celebración.
También es tradicional en este día cenar el "ganso de San Martín", ya sea con la familia o con los amigos, lo cual también tiene su origen en la leyenda que dice que San Martín, al enterarse que iba a ser elegido obispo, le entró tanto pavor, que se encerró en un corral de gansos... y tal fue el ruido que armaron, que todo el pueblo se enteró de dónde se habia ocultado.
Es bonito cuidar las tradiciones y los ritos pues dan orden y ritmo a nuestra vida y, de algún modo, cultivan también en los más pequeños, ejemplos que vale la pena seguir. Soy muy amigo de lo moderno y de los avances de la tecnología y poco partidario de quedarse anclado en un tiempo pasado. Ahora bien, me temo que el peligro de ser una persona sin raíces es cada día mayor, pues vivimos del "fast-food" y del "fast-everything". Todo tiene que ser rápido y, por lo tanto, resulta más superficial.
Una vista al pasado, una vista a nuestro árbol genealógico puede ser muy aleccionador. Saber más sobre la vida de nuestros padres, de nuestros abuelos; de nuestros tíos y de nuestros tío-abuelos; de nuestros bisabuelos y de nuestros tatarabuelos es algo realmente emocionante. Los abuelos tienen una misión importantísima a la hora de cultivar la tradición familiar. No solamente son fabulosos contadores de cuentos, sino que también son fabulosos contadores de su propia historia. No podemos ser hombres ni mujeres sin historia. No existe el futuro si no tenemos nuestras raíces bien fijadas.
Desde el año 2000 cada cinco años nos reunimos todos los descendientes de los padres de mi abuelo materno y nos juntamos unas doscientas personas y, ya que hasta ahora sólo una vez tuve la oportunidad de asistir, esa reunión familiar pertenece a unos de los recuerdos más felices de mi vida. Es todo un lujo conocer con nombre y apellidos a la mayoría de mis primas y primos segundos, que ya son casi una legión incontable. Mi familia es, gracias a Dios, "horizontal". Me aterroriza la familia "vertical" con apenas un hijo, que tendrá que cuidar de cuatro abuelos y de ocho bisabuelos. Por eso pienso que los gobiernos deberían potenciar mucho más las ayudas a las familias, para fomentar el necesario crecimiento demográfico y para asegurar que cada generación pueda cuidar a la anterior. -
Diskutieren
Discutir no es discutir. En alemán "diskutieren" quiere decir más bien, dialogar. Es un término de uso común en el mundo académico en el que la "Diskussion" – no hace falta traducirlo – es parte del discernimiento basado en el intercambio civilizado y pacífico de argumentos. Soy en efecto muy amigo de la conocida frase "hablando, se entiende la gente".
En España la palabra discutir tiene otras connotaciones más bien de lucha. El que discute interrumpe, grita, quiere tener la razón, no escucha, habla deprisa, se sale por la tangente, quizá insulta o se le escapan palabras mayores. Cuando soy testigo de una escena de estas ya tengo dolor de cabeza solo de pensarlo.
Ahora bien, independientemente del país del que se trate, pienso que en el mundo occidental y más avanzado desde un punto de vista mediático, estamos perdiendo la cultura de la conversación. Soy ingeniero de telecomunicaciones y tengo la teoría de que cuantos más instrumentos de comunicación mediática tegamos (mail, chat, Skype, YouTube, SMS, móvil, BlackBerry, televisión, iPod, etc), menos capacidad tenemos para establecer una conversación profunda, de persona a persona. Todo empieza con que quizá nos dejamos interrumpir durante cualquier conversación personal por "llamadas" ajenas que, en la mayoría de los casos, son menos prioritarias que la conversación que mantenemos en ese momento.
Otro síntoma de la pérdida de la cultura de la conversación es que existe una desproporción, sobre todo en la gente jóven, entre el tiempo que se dedica a la conversación "virtual" y a la conversación real. La conversación virtual es siempre más pobre que la conversación cara a cara ya que no permite acceder a gestos o a captar la situación anímica del interlocutor o de la interlocutora de una manera adecuada.
Existe toda una industria en el mundo virtual que intenta crear "communities", facilitando que se conozcan personas con intereses comunes, que si no fuera por internet, no se conocerían. Lo triste es que quizá aquellos que presumen de tener cientos de "amigos" o "contactos" en el mundo virtual, fracasan como verdaderos amigos en el mundo real.
Lo más grave es que, dado el aumento de la comunicación virtual, perdemos la habilidad de conversar con una persona "en directo", de tal modo que se establezca una conversación afectiva, de corazón a corazón. Incluso nos puede pasar que ¡no sabemos qué decir!
Subirse hoy en día a un metro, tren, autobús o tranvía puede convertirse en algo surrealista: cada uno con su "garbancito" en la oreja, como si estuviésemos en un psiquiátrico. Todos como si fueran autistas.
Uno aprende a conversar dedicando tiempo a los amigos, a la esposa o a los hijos, quizá con motivo de un deporte o de una excursión. Parece sorprendente que tengamos que hablar y, en este caso, escribir sobre algo tan elemental y básico, pero creo que hay motivos suficientes para recordar el valor enriquecedor que tiene el intercambio personal de ideas y de puntos de vista. -
La escenificación mediática en Alemania
Este mes de septiembre se muestra muy variopinto desde el punto de vista mediático y revela mucho sobre la mentalidad alemana. Empecemos con el intento de acto ista que pudo ser interceptado a tiempo por la policía y que tenía como objetivo el aeropuerto militar de Ramstein. Lo asombroso es que uno de ellos era un alemán converso al islam militante. Esto revela la impotencia de un estado de derecho ante el ismo. El diputado Bosbach ha pedido que se haga pública la lista de los conversos alemanes al islam. Al mismo tiempo, cada vez hay más voces que reclaman que en las mezquitas se predique en alemán y, mientras tanto, con no poca ignoracia sobre las consecuencias, se debate alegremente sobre la construcción de grandes mezquitas en Colonia y Frankfurt. Además, bajo el pretexto de la apertura y de la tolerancia, se ignora la procedecia de la finaciación de las mismas: el ministerio de asuntos religiosos de Turquía, país en el que no existe la libertad religiosa.
Se conmemora también el treinta aniversario del “otoño alemán”, el más sangriento del ismo alemán. El programa de mayor audiencia de televisión ha emitido un documental durante dos días sobre el grupo ista RAF que nos ha puesto los pelos de punta. ¿Cómo es posible que un estado de derecho se dejase manipular de esta manera?. Los istas consiguieron, a través de la manipulación de la opinión pública, ser encancelados conjuntamente y sin aislamiento en la cárcel de Stammheim, desde donde daban órdenes a las células istas en el exterior. A través de sus abogados consiguieron infiltrar armas y documentos en la cárcel y mantenerse en contacto con el exterior y, aunque estaban cada uno en su celda, consiguieron instalar un sistema se comunicación eléctrica interna. Este documental, que aporta nuevos datos, pero que no condensa toda la verdad sobre el caso, es en sí mismo un desafío mediático. Y esto es así porque aparecen indiferentemente el canciller Helmut Schmidt, las víctimas supervivientes de ismo y, al mismo tiempo, algunos antiguos istas que han concluido su encarcelamiento. Por lo tanto, todos han aparecido como si estuvieran al mismo nivel ante los medios.
Y, por último, no se puede dejar de mencionar el caso de la antigua y popular locutora de televisión Eva Herman (www.eva-herman.de). Todos saben en Alemania que mencionar el nacionalsocialismo siempre se puede convertir en un obstáculo y en una mina, que de algún modo siempre se puede prestar a ser mal entendido. Esto le ocurrió al Presidente del Parlamento Jenninger, al diputado Hohmann y al presidente del Land Baden-Wüttenberg Oettinger. Eva Herman, que vendió 100.000 ejemplares en 2006 con su libro sobre el descarrilamiento del feminismo, ha sido objeto de una campaña mediática que le ha costado su puesto de trabajo en la televisión al presentar su nuevo libro “El principio del arca de Noé, salvad la familia” y al decir que “antes del nacionalsocialismo había valores familiares”. Basta ver la película “El hundimiento” para darse cuenta de cómo la familia fue instrumentalizada por este sistema. Pero otra cosa es que las afirmaciones sean tergiversadas para producir un escándalo mediático sobre una persona que no es políticamente correcta. -
¿Qué es ser protestante?
Una cuestión fundamental de la vida en Alemania es tener conocimiento de la realidad de la diversidad de las confesiones cristianas en el país y sobre lo que esto supone en la vida cotidiana.
Me contaron que en los años cincuenta era común que en los patios de los colegios hubiera una verja en el lugar de recreo entre los católicos y los protestantes. Esta divisón pasa por el centro de muchas familias alemanas en las que los padres son de confesión mixta, lo cual plantea conflicos prácticos, por ejemplo en la educación y a la hora de decidir sobre el bautismo, la primera comunión, la primera confesión y la confirmación de los hijos. El Papa Benedicto XVI denominó esta separación como “terrible tragedia“ el 19 de agosto de 2005 en Colonia con motivo de su reunión con los pastores protestantes en Alemania.
En la geografía alemana se encuentran zonas católicas y zonas protestantes y, dentro de ellas, hay enclaves de la otra confesión debido al “cuius regio, eius religio“ de la Paz Augustana de 1555. Hay que recordar que guerra de los 30 años fue algo muy sangriento.
Católicos y protestantes se unieron de manera inesperada en las trincheras de la segunda guerra mundial. Ante la amenaza de las as aliadas rezaron juntos el Padrenuestro y cantaron juntos canciones como “Großer Gott, wir loben dich“ (Gran Dios, te adoramos).
El progreso ecuménico es un gran anhelo del pueblo alemán y se conseguirá con el resultado de la búsqueda indiviual de la voluntad de Dios y no como proceso igualatorio del que intercambia ideas equiparables. De hecho, todos, catolicos o no, tenemos necesidad de conversión y el principio de todo avance ecuménico es por tanto la conversión personal.
Es llamativo que Benedicto XVI ha duplicado el número de asistentes a las audiencias de los miércoles en San Pedro. No pocos son alemanes y entre ellos, cada vez más a menudo, acuden protestantes. El libro de Benedicto XVI “Jesus von Nazareth“ ha creado una gran expectativa en Alemania y sigue en la cima de los rankings de venta. Como me decía un amigo: “este libro es muy importante para nosotros, luteranos“. De hecho, los luteranos saben que Benedicto XVI es una de la grandes eminencias del luteranismo y por lo tanto para ellos una gran autoridad.
Lo propio del luteranismo es, por citar solo los puntos más centrales, la “sola scriptira“ (solo la escritura), la „sola fidei“ (solo la fe) y la „sola gratia“ (solo la gracia). Lo propio del catolicismo está en la teología de los sacramentos, en la importancia de la Tradición para la interpretación de la escritura y en el magisterio visible del Papa y de los obispos. El elemento católico es más bien el “et, et“ (una aspecto y el otro), evitando los reduccionismos. Un gran avance se consigió el 31 de octubre de 1999 con el documento común de la Santa Sede y de las Denominaciones Luteranas sobre el significado de la Justificación, que sentenció que no había un desentendimiento real en este concepto. -
El matrimonio, fuente de riqueza, formación y salud
El semanario Spiegel (el barómetro, la voz cantante y la conciencia pública mediática de la nación alemana) ha sacado en agosto un número especial dedicado a la familia titulado: "Sehnsucht nach Familie - Die Neuerfindung der Tradition" (el anhelo por la familia, el redescubrimineto de la tradición). Así es, la familia está de moda en Alemania. El 51 % responde en una encuesta que la familia tiene más importancia hoy que hace diez años, porque en caso de necesidad uno siempre se puede fiar de la familia. Ahora bien, mientras que en los años cincuenta el 98 % de los hijos nacían en una familia con un padre y una madre, hoy viven el 15 % sin padre, el 2 % sin madre, con padres no casados el 6 % y el 9 % con una nueva familia, la así llamada "familia patchwork".
Es un hecho que con el comienzo de los años sesenta decrecieron las tasas de matrimonios y de nacimientos, mientras que los divorcios, el nacimiento de hijos fuera del matrimonio y los "matrimonios" de hecho crecían rápidamente. La puesta al día de la legislación familiar no da a basto con los cambios surgidos en los años sesenta, setenta, ochenta y noventa. Vivimos en un nuevo mundo, tal y como ha publicado recientemente la profesora Mary Ann Glendon, catedrática de derecho de la Universidad de Harvard: "La legislación pone ahora más énfasis en los derechos individuales de una familia y menos énfasis en la solidaridad de la familia. Actualmente los sistemas legales occidentales parecen pasar de tratar el matrimonio como una institución social designada a proporcionar el entorno idóneo para la educación de los hijos a tratar el matrimonio primariamente como una relación íntima entre adultos. Los cambios en la estructura familar, a su vez, han debilitado la ayuda entre vecinos y las instituciones de ayuda de la sociedad civil y los estados de bienestar están al borde de la crisis". Concretamente en Alemania, no hay personal sanitario suficiente para atender a todas las personas mayores de edad y existe un "turismo" de importación de este tipo de personal más o menos cualificado de los países del este, sin la ayuda de los cuales sería imposible cubrir esta necesidad.
¿Cuál es entonces la mejor política familiar? Glendon tiene varias propuestas: Primera: El marco familiar que al estado y a la sociedad le interesa promocionar es aquel que procura las condiciones óptimas para la educación de los hijos y, por lo tanto, con hogares con un padre y una madre presentes. Y segunda: la sociedad tiene poco interés en aquellos hogares, fundamentados o no en el matrimonio, en los que los hijos no son educados. Esto sugiere que quizás el matrimonio no debería justificar que los esposos tengan los mismos derechos (simplemente por el hecho de estar casados) que tienen las personas casadas que están educando a sus hijos. Esto no quiere decir que la sociedad tiene poco interés en favorecer el matrimonio. Precisamente, es todo lo contrario. Los matrimonios casados -educando a sus hijos o no- son el modelo de famila que al estado más le interesa promover.
De hecho, el tejido social de solidaridad de la familia es el tejido mismo de la sociedad. Si se debilita el primero, inexorablemente se debilita el segundo. El estudio "Los principios de Princeton" (www.princetonprinciples.org), del Instituto estadounidense Witherspoon (www.winst.org), firmado por más de cincuenta catedráticos en cuestiones médicas, sociales y legales de la familia, aporta una serie de datos interesantes. Una muestra:
"Los niños educados en hogares formados por un matrimonio (se entiende de un hombre y de una mujer) tienen más posibilidades de realizar actividades con la lectura y la escritura (por ejemplo, que un adulto les lea o les enseñe las letras) mientras van a preescolar, y tener unas notas más altas en comprensión lectora cuando están en cuarto curso. Los niños en edad escolar tienen menos del 30 % de probabilidades, aproximadamente, de faltar a una clase, llegar tarde o no ir a la escuela. El efecto acumulativo de la estructura familiar sobre el rendimiento escolar de los niños es más evidente en los índices de graduados de enseñanza secundaria. Los niños que han crecido en familias cuyos padres están casados, tienen el doble de probabilidades de graduarse en el colegio, en comparación con los niños de familia monoparental o que conviven con padrastro o madrastra.
Un estudio ha puesto de manifiesto que el 37 % de los hijos que han nacido fuera del matrimonio y el 31 % de hijos de padres divorciados dejaron el colegio, en comparación con el 13 % de los hijos de familas compuestas por los padres biológicos casados.
El matrimonio también favorece la salud emocional del niño. Los hijos de parejas casadas y estables tienen menos posibilidades de padecer depresión, ansiedad, de consumir alcohol o drogas y de pensar en suicidarse, en comparación con los hijos de parejas divorciadas. Una encuesta realizada por estudios norteamericanos sobre el bienestar de los niños descubrió que la estructura familiar era más importante que la pobreza, al determinar el comportamiento y psicología de los niños. En general, los hijos que han crecido con sus propios padres y madres, están más preparados para afrontar el mundo con esperanza, confianza y dominio de sí mismos, que los que pertenecen a una familia desestructurada.
Durante las últimas décadas hemos experimentado con varias alternativas al matrimonio, y los resultados son claros: los niños que han crecido en familias formadas por parejas casadas generalmente superan cada etapa de la vida con más éxito que aquellos que han crecido en familias con estrucuras alternativas. Aquellos que se preocupan, como todo cuidadano debería hacer, por el bienestar de los niños, deberían preocuparse por la salud del matrimonio en la actualidad". -
Zeitgeist und Weltanschauung
Hay varias palabras alemanas que han conseguido mantenerse en otros idiomas, por ejemplo en castellano y en inglés destacan: Kindergarten, Weltanschauung, Angst (miedo), Leitmotiv o Zeitgeist. También existen expresiones castellanas que se mantienen en alemán, por ejemplo la palabra "ambiente". A los españoles nos sorprende que la expresión alemana "Das kommt mir Spanisch vor", es decir, "esto me parece español" se utiliza para significar: no entiendo absolutamente nada. En fin, el lenguaje es un misterio.
Hace poco cayó en mis manos un texto sorprendente sobre el "Zeitgeist". Con esta expresión se denomina la manera de pensar y de actuar de hoy en día. El mecenas Florian Langenscheidt escribe lo que sigue sobre un empresario de "tiendas de adrenalina" que ofrece regalos fuera de serie como: un vuelo en helicóptero, un salto en paracaídas, un vuelo en planeador, un vuelo en globo, una carrera de coches, un curso de rafting, una cena en la oscuridad, un curso de tails, bodyflying, bungee jumping, conducir un ferrari, conducir un fórmula uno, volar en MIG-29, un vuelo parabólico, conducir una locomotora de vapor, un curso de pasarela, manejar una excavadora, conducir un tanque, un fotoshooting y un casting o conducir una Harley.
"Jochen Schweizer (www.jochen-schweizer.de) es un empresario con visiones y con espíritu descubridor, siempre buscando algo nuevo y continuamente acierta con alguna soprpresa. Con sus regalos "vivenciales" no sólo da de lleno en el Zeitgeist sino que cumple el deseo de muchas personas de poder vivir a fondo su invividualidad de una manera inconvencional. Estas aventuras, en parte con un gran contenido de emoción, desplazan a la vida cotidiana de una manera elegante a un segundo plano y son, además, regalos muy exquisitos. Una buena idea".
No tiene desperdicio el comentario de los regalitos: "poder vivir a fondo su invividualidad de una manera inconvencional" y "con un gran contenido de emoción desplazan a la vida cotidiana de una manera elegante a un segundo plano". Conozco pocas descripciones más acertadas del mundo occidental. Continuamente nos están vendiendo y estamos comprando "emociones" y muchas crisis se provocan por nuestra poca capacidad de comprender la trascendencia de nuestra vida cotidiana. Ésta muchas veces se nos presenta como nuestro enemigo y no se nos ocurre otra cosa que evadirla tansportándonos a un mundo virtual o irreal, por ejemplo, Second Life (un nuevo entretenimiento cibernético que ya cuenta con 7 millones de fans, www.secondlife.com), volviéndonos humanamente cada vez más inmaduros.
Pues no, en la vida cotidiana hay un quid divinum, hay un algo que puede convertir lo más rudimentario y aparentemente superficial en algo eterno. Ese algo es la capacidad de amar. Hace poco salió un titular del Spiegel hablando de mujeres jóvenes que habían conseguido ser capitanes de barco u otros puestos antes reservados para hombres. No tengo nada en contra del éxito profesional de las mujeres, pero lo que no me gustó es que en ese artículo también se definiera al matrimonio como una Versorgungseinrichtung ("una institición de abastecimiento") ya superada. Y no me gustó porque un mundo sin amor destruye al hombre.