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Visto desde Alemania - Page 17

  • La pérdida de la amabilidad

    a26c3d7d1d42c5d31a4631342f287cc2.jpeg El pasado 27 de julio quise cumplir con mi obligación de ciudadano y de súbdito del Estado español y me dirigí a mi consulado correspondiente, de cuyo nombre no quiero acordarme, para realizar el trámite de renovación de mi pasaporte porque, después de 10 años, quedará anulado el próximo 7 de noviembre. Como soy previsor y, como me dicen algunos, ya más alemán que los alemanes y no me gusta hacer las cosas precipitadamente, me fui con tiempo a mi querido consulado. Cúal fue mi mayúscula sorpresa cuando el funcionario de servicio me dijo que podía renovar mi pasaporte sólo tres meses antes de la fecha de caducidad. Eso no lo pone en la página cuatro de mi pasaporte: "Recomendaciones". Dese cuenta el lector que fui al consulado diez días antes de esa fecha. Pues nada, con toda tranquilidad me indicó que tenía que volver. Decirle que el viaje me había costado 25 euros en tren y tranvía y que había perdido toda la mañana no sirvió de nada. Salí indignado, pero antes de coger la puerta de la calle, regresé diciendo que no me lo creía y que cómo era eso posible. En un delirio de magnanimidad me dijo que, si quería, podía hablar con su jefe. Muy bien, fui a ver a su jefe, con la esperanza de que fuera más comprensivo, más razonable y menos prusiano, digo yo. Pues nada, peor todavía. Me dijo que según "el reglamento" no podía renovar mi pasaporte y que habían cambiado las reglas y que los pasaportes se extendían simultaneamente en Madrid y en los consulados y que si había alguna excepción se tenía que justificar y entonces el caso sería "estudiado". Me fui diciéndole que mi Madre Patria está cada vez más chalada. Así que no me quedará más remedio que volver a ver a mis amigos del consulado. Yo les entiendo, cumplen con su deber, y detrás de todo reglamento hay razones, incluso de seguridad, que recomiendan este modo de proceder. Lo que ocurre es que la legislación está sofocando cada vez más a los cuidadanos. Una buena razón para el aumento de la burocracia y de la reglamentación en toda Europa procede del abuso y de la falta de criterio moral personal y, por tanto, público. El resultado es la pérdida de la libertad y, por añadidura, de la amabilidad. Es algo tan bonito ser amable, ser comprensivo, facilitar las cosas. Esto parece ser incompatible con algunos trabajos y es una pena porque, ¿a quién le gusta trabajar así?, ¿quién quiere ser la fuente de continuos enfados?. ¿Será posible que los prusianos se vuelvan mediterráneos y que los mediterráneos se vuelvan prusianos?. Existe una caricatura de la virtud del orden y de la justicia que no lo es, sino que es precisamente su ausencia. Si todos fuésemos amables por lo menos una vez al día, incluso más allá de nuestro deber, olvidándonos de nosotros mismos y de nuestras reglas, el mundo en el que vivimos sería más llevadero.

  • El éxodo de la mujeres capacitadas y la marginación del varón en Alemania del Este

    5d7f599574af24cfbcbb815cdebb0065.jpegEs asombrosa la conclusión a la que llega el estudio "Not am Mann" (faltan hombres) del Instituto de Población de Berlín, recientemente publicado y recogido en las portadas de la prensa, sobre el éxodo de la mujer en la Alemania del Este a pocos años del vigésimo aniversario de la reunificación alemana.

     

     

    Desde 1989 un total de 1,5 millones de jóvenes se han trasladado a la Alemania occidental, especialmente mujeres cualificadas, buscando un mejor futuro profesional y familiar. Este déficit de mujeres no tiene parangón en Europa, ni siquiera en las regiones frías del norte de Suecia y de Finlandia.

     

     

    En muchas localidades deprimidas de la Alemania oriental este fenómeno migratorio se explica por el hecho de que las mujeres están mejor preparadas que los hombres. Sus expedientes académicos son mucho más brillantes que los de sus compañeros varones y, por este motivo, encuentran trabajo con más facilidad en otros lugares más desarrollados. Las consecuencias son, por un lado, un claro descenso de la natalidad y, por otro, la amenaza de una nueva capa social inferior que ha sido denominada "Prekariat" (precariado: véase su relación fonética con proletariado). Dicho segmento de la población lo forman varones que, por ser excluidos de los principales ámbitos de la sociedad (trabajo, formación, pareja...) pasan, a los ojos de la gente, a ser unos inútiles incapaces de mejorar de vida y que, además, se manifiestan más propensos a la violencia y a la participación en grupos radicales.

     

     

    El quinto capítulo de este estudio merece especial atención al analizar si los varones de la Alemania del Este se encuentran en una crisis de educación y de formación. En 1960 el 37% de los bachilleres con acceso a la universidad eran chicas. Hoy el 54 % de la chicas alcanzan el acceso a la selectividad.  Estas cifras –dice el informe–  no son sólo el resultado del sistema escolar (la gran mayoría de los colegios son mixtos), sino que también en el proceso de admisión escolar ya se perciben claras diferencias entre chicos y chicas. El 60% de los no aceptados son chicos y las chicas sobrepasan la cifra de los que son aceptados anticipadamente. Los chicos, con comportamientos llamativos más frecuentes, repiten curso con mayor frecuencia. Los resultados de PISA de 2000 y 2003 manifiestan claramente la diferencia de rendimiento escolar: la chicas leen y escriben mejor que los chicos. Es ahora cuando comienza –continua el informe– el análisis sobre las causas de los retrasos de los chicos en el sistema escolar.

     

     

     

    Durante mucho tiempo los sociólogos y los psicólogos opinaron que las diferencias biológicas entre los s no tenían una influencia significativa en su comportamiento sino que éste era consecuencia únicamente de la educación y del entorno social. Por el contrario, numerosos estudios de los últimos veinte años se manifiestan en otra dirección. El informe cita a Eleanor Maccoby, 2001: Psychologie der Geschlechter. uelle Identität in den verschiedenen Lebensphasen, Stuttgart (Psicología de los s. Identidad en la distintas fases de la vida). Estudios comparativos en países industriales, países en desarrollo y observaciones de campo transculturales en algunos pueblos indígenas muestran que la chicas en todo el mundo prefieren juegos inofesivos mientras que en los chicos n los juegos motóricos activos y de más interacción corporal. En situaciones de conflicto las chicas tienen una tendencia más proclive al compromiso y al entendimiento mutuo y los chicos se caracterizan por una tendencia al dominio, a la fomación de jerarquías y a conflictos corporales.

    Los médicos y psicólogos aluden que los chicos obtienen peores resultados en el colegio porque se adaptan peor a éste y aprenden peor que las chicas. La causa –dice el informe– se encuentra en la anatomía y en el funcionamiento distinto del cerebro según el . También las hormonas juegan un papel importante. La testosterona fomenta en los chicos la concentración en el resultado y no en el proceso, y por eso los chicos se pueden concentrar menos y tienden a comportamientos no razonados que pueden llevar a la violencia.

     

     

    Las diferencias de chicos y chicas suponen distintas maneras de pensar, de aprender, de comunicar o de competir. Otros estudios atestiguan que los chicos tienen una mayor capacidad de abstracción y que las mujeres tienen una mejor capacidad de expresión y de comunicación. De este modo, las chicas parecen más adeptas al éxito en el colegio pues aquellas aptitudes que les son más necesarias, son precisamente las que tienen más desarrolladas.

     

     

    Otra componente es que los chicos sufren, si son expuestos a los videojuegos, en sus resultados escolares mucho más que las chicas. El estudio también señala que muchos pedagogos son de la opinión de que en el crecimiento de los chicos los ejemplos de roles masculinos son de primordial importancia. Los padres, pero también los educadores y profesores, deben vivir de un modo varonil que les sirva a los chicos de orientación para su propio desarrollo, que les ponga límites. La realidad es que cada día crecen más chicos sin ejemplos masculinos. En el año 2005 existían en Alemania 2,6 millones de padres solteros y de éstos eran 2,2 millones de madres solteras. El porcentaje de padres solteros ha crecido entre 1996 y 2004 del 17 al 20%, especialmente en la Alemania del Este. A casi un millón de chicos les falta el padre como ejemplo. Cuando llegan al Kindergarten y al colegio apenas encuentran personal masculino y, por eso, se habla de la "feminización del sistema educativo". Desconozco los datos correspondientes en España pero intuyo que nos acercamos bastante a esta situación.

     

     

    En Alemania el dominio de la mujer es especialmente llamativo en primaria, en la fase en la que los niños desarrollan especialmente sus capacidades cognitivas y fundamentan su futuro escolar y académico. El 86% de los profesores de primaria son mujeres. La preocupación de los pedagogos es que las maestras manifientan poca comprensión ante el comportamiento de los chicos porque, por su propia socialización, desconocen este comportamiento y se muestran poco propensas a sus modos de juego, lo cual aumenta el rechazo de las maestras hacia los chicos. Esto también resulta en que los chicos obtienen peores notas que las chicas. Hay estudios que demuestran que las notas en primaria se basan más en el comportamiento que en el rendimiento intelectual.

     

     

     

    Por lo tanto, los padres están en pleno derecho de buscar alternativas a la educación mixta, de modo que se tengan mejor en cuenta las capacidades y cualidades específicas de cada y las lleva a su pleno desarrollo.

  • Der Bundespräsident

    918c71e6b9e9c48a51cbe809c0383f0f.jpegMuchos conocen a la canciller alemana Angela Merkel. Cada semana se dirige a la nación a través de sus Podcasts que se pueden descargar y ver en la página www.bundeskanzlerin.de.  Hija de un pastor protestante, estudió físicas y es de un caracter sereno, lo cual es una ventaja a la hora de gobernar.

     

    Menos conocida es la figura del Presidente de la República (www.bundespraesident.de), que hoy en día ostenta Horst Köhler. Es elegido por el Parlamento cada cuatro años pero un periodo que no sea coincidente con las elecciones nacionales y tiene la misión de ser la autoridad máxima del país y su mayor representante. Horst Köhler fue presidente del Fondo Monetario Internacional y tiene mucha experiencia en el mundo financiero, conoce el terreno internacional y ha visto Alemania desde el extranjero, lo que supone una gran ventaja para analizar los problemas de su país. Tiene una hija ciega y, por lo tanto, él y su esposa, Eva, saben lo que es tener limitaciones.

     

    Horst Köhler, desde su elección, dijo que no quería ser un presidente cómodo y que pondría por obra sus posiblidades de intervención. Cada año se dirige a la nación con el conocido discurso desde Berlín (Berliner Rede). En 2006 dirigió sus palabras no desde su residencia, sino que se trasladó a un colegio en una zona conflictiva de Berlín para hacer incapié en la necesidad de la educación y de la formación como prioridad política para el país y recordó que Alemania siempre ha sido "el país de las ideas".

     

    Su última intervención con mayor eco fue su participación en el programa televisivo de Sabine Christiansen de los domingos por la noche el pasado 24 de junio. Se trata de un debate -que precisamente con esta entrevista tuvo su última sesión- en el que se tratan los temas de mayor interés para el país. Se ha llegado a decir que su impacto es mayor que el de un debate en el parlamento, comentario que no es especialmente favorable para la clase política.

     

    En este programa Köhler dijo que quiere ser un presidente con opiniones y que por ello las expresa. Afirma que su principal cualidad es la de ser capaz de escuchar. Durante su cargo ya ha negado dos veces la firma de una ley por ser, según expertos de su confianza, anticonstitucional. En el año 2006 se alegró especialmente de la normalidad de la presencia de la simbología nacional alemana alrededor del mundial de fútbol. El mayor logro de la reunificación fue, en su opinión, que procediera de la Alemania del Este. Opina que la política europea se ha distanciado del ciudadano. Lamentó que el ciudadano muchas veces no esté dispuesto a aceptar el precio del cambio para lograr una situación mejor. Sobre el sistema fiscal opinó que es demasiado complicado y que eso provoca que la población no comprenda el sentido que tiene la contribución fiscal.

     

    El presidente alemán definió, una vez más, la política educativa como la labor más importante de los políticos. Repitió que los hijos de los emigrantes son una gran riqueza para el país, pero que hay que formarlos, y concluyó diciendo que le irrita muchísimo si le comunican que hay pleitos con motivo del ruido de los gritos de niños: "los gritos de los niños son para mí la música del futuro". Pienso que los alemanes y los europeos podemos estar muy orgullosos de Horst Köhler.

  • Das Brötchen und das Frühstück

    medium_Familia.2.jpeg"El panecillo y el desayuno" es lo que significa el título de este artículo. De hecho, el desayuno es en Alemania una de las comidas fuertes del día y, por lo general, sobre todo los fines de semana, se convierte en un encuentro familiar por antonomasia, algo muy distinto de lo que en general es costumbre en España: un desayuno rápido y a la calle.

     

    Una de las cosas que asombran en Alemania es la variedad de panes que existen y una panadería es un local que, ya a primeras horas, exige decisiones nada fáciles. El panecillo en el desayuno es para algunos signo de calidad de vida, de buena vida.

    En Ulm existe incluso un museo del pan (www.brotmuseum-ulm.de). El pan, como sustento básico de hombre, se ha convertido en manifestación de su cultura gastronómica y social. Así es el caso en el entorno judeo-cristiano, dado el significado del pan como fuente de la vida y la asociación de la falta de pan al hambre, también al hambre espiritual, lo cual ha tenido también su reflejo en la pintura. La palabra "compañero" proviene de aquel que comparte el pan (latín: cum panis).

    En Alemania se conocen seiscientas clases de pan y se distinge entre el pan blanco y el pan negro como las dos clases principales. Alemania es también uno de los países más consumidores de pan del mundo. Especialmente sabroso en el pan de cereal con pepitas de distintos tipos incrustadas en el pan. Existe toda una sabiduría casera sobre cómo guardar el pan sin que se endurezca. Para ello existen en muchas casas unos cuencos de cerámica con agujeros que permiten que el pan transpire sin resecarse y sin que se generen hongos. La cajas de madera o el papel quitan la humedad del pan. El pan también "envejece" en el frigorífico, especialmente con temperaturas entre +7  ºC y –7 ºC. En Alemania se practica el "zweites Frühstück", el segundo desayuno, se digiere entre las 10 y las 11 de la mañana, entre el desayuno y la comida. Eso especialmente importante para los que realizan trabajos que exigen esfuerzo físico y en las empresas es un buen momento para hacer una pausa y para conversar con los compañeros nunca mejor dicho de trabajo.

     

    El desayuno se modifica un poco según las épocas del año. En el tiempo de adviento y de Navidad es común tomar también "Christstollen". Es un pastel que contiene mazapán en el núcleo. En la semana de Pascua, acompañan al desayuno huevos duros pintados con distintos motivos. El café de los desayunos es menos denso que en España y se suele añadir crema de leche, que es más densa que la leche común.

     

    En cualquier caso, cuando voy a Mallorca, no hay nada como pan con sobrasada, pan con tomate, ensaimadas y cuartos, y jamón serrano. Pero en fin, "in Rome do as romans do" dicen los ingleses y mucha razón tienen en ello: es parte de la política de integración europea que cuesta esfuerzo practicar, pero uno no tiene remedio.

  • Educación para la ciudadanía

    medium_Erziehung.jpegSi en Alemania cruzas un semáforo de peatones en rojo y te ve una madre acompañada de sus hijos, seguro que te cae un bronca: "¡no cruce en rojo!, ¿no ve que le están viendo mis hijos?".
    Por otro lado, en las estaciones de metro no hay barreras para controlar si tienes billete o no, lo que sí hay son controladores que ponen multas sustanciosas si te pillan y eso lo sabe todo el mundo.

    Hace poco dejé el coche aparcado en un garaje del centro de Colonia. Al regresar me di cuenta de que alguien había dejado en el volante el siguiente mensaje: "nos hemos permitido cerrar su coche para que no le roben". En efecto, parece ser que me olvidé de cerrar el coche.

    Hace unos días rocé con una carpeta que llevaba bajo el brazo el retrovisor exterior de un coche. Con el ligero golpe, el retrovisor se quedó colgando de unos cables. Intenté montarlo de nuevo, pero no lo conseguí. Además iba apurado de tiempo. Me fui tan campante, pues pensé que el retrovisor ya debía estar roto, como ingeniero sabía que un retovisor bien construido debía soportar ese golpe y mucho más. El hecho es que dos mujeres fueron testigos del percance. Una de ellas iba con sus dos hijos. Al verme "huir" les vinieron los instintos policíacos y educativos y me preguntaron gritando que si era mi coche. Yo dije que no, siguendo tranquilamente mi "fuga".

    Las testigos de este hecho me siguieron gritando, que si no era mi coche, que por lo menos dejara mi dirección en el parabrisas. Yo continué caminando, acordándome de mi origen mediterráneo y no prusiano. Al girar por la esquina, vino corriendo por detrás una de las testigos, que no se dejó intimidar por mi pasotismo y me dijo que como seguramente yo tendría un seguro de riesgo personal, el seguro se ocuparía de los gastos y que, por lo tanto, podía dejar mi tarjeta en el coche tranquilamente. Eso me convenció. Sin discutir, me giré y regresé al lugar del "crimen" para dejar mi tarjeta. La otra testigo me felicitó emocionada del éxito de la persuasión de su amiga: "¡esto es un comportamiento justo!". La verdad es que admiro a esas mujeres que no "pasaron" de mi indiferencia y de mi falta de buen ejemplo.

    Querrán saber el final de la histora. Pues bien, me llamó al día siguiente la dueña del coche para decirme que no me preocupase, que el retovisor efectivamente ya estaba roto y que la persona que lo rompió se fugó. Yo, en cambio, dejé aviso. Y es que ya pensé que no soy tan bruto con mis golpes... Aproveché para indicarle que arreglase su retrovisor, pues cualquier día se le podría caer en la carretera y dañar a otro coche o incluso a personas.

    Y, ¿cual es la moraleja?. En Alemania hay ciertamente una elevada disciplina civil y un cierto espíritu policíaco y educativo (que es aún peor en los suizos) y, en relación a la convivencia humana, tiene muchísimas ventajas y denota una buena porción de virtudes humanas como son el respeto, la justicia, la veracidad, la valentía, etc.

    Ahora bien, me parece importante resaltar que el marco de la educación cuidadana debe ser siempre la visión íntegra del hombre y, por lo tanto, una educación basada en el "todo vale" o que ignore la dimensión espiritual y religiosa del hombre será siempre incompleta.

  • Repensar el trabajo

    medium_Arbeit.jpegAcabamos de celebrar el primero de mayo, el día del trabajador. La sociedad del bienestar nos sugiere constantemente que la vida “de verdad” comienza al terminar el trabajo. El tiempo libre y el ocio han cobrado un valor por sí mismos, que oscurecen el valor del trabajo y nos hacen pensar quizá que el trabajo es un lastre que no hay más remedio que acarrear.

    El famoso psiquiatra vienés de origen judío, Viktor E. Frankl, autor del bestseller mundial “El hombre en busca de sentido” y fundador de la logoterapia -disciplina que intenta sanar el alma del hombre ayudándole a encontrar sentido a su vida y a su trabajo- escribe en su libro “Ärztliche Seelsorge” (“La psicoterapia en la práctica médica”): “Lo insustituible y lo indestructible, lo único y lo específico que se encuentra en el hombre es quién trabaja y cómo trabaja y no en qué trabaja. Sólo en cuanto a ser amante, cobra sentido nuestra vida. Existe el peligro de pensar, especialmente cuando uno hace un trabajo rutinario, o cuando trabaja por los intereses de una empresa y no por los propios intereses, que la vida comienza de verdad después del trabajo. La cantidad de trabajo profesional no es idéntica a la plenitud de sentido de una vida creadora. El neurótico, sin embargo, intenta evadirse de la vida en si misma. Se escapa de la vida, en su plenitud, a la vida profesional. Su falta íntegra de contenido y la pobreza de sentido en su existencia saldrán a la luz tan pronto como su actividad desaforada se paralice por un determinado período”.

    Alemania, como explica el historiador berlinés Paul Nolte en su nuevo libro “Riskante Moderne” (Modernidad arriesgada), ha superado la época de la reconstrución después de la guerra y ha aterrizado en la sociedad masiva del consumo. La generación del 68 desarrolló un cierto escepticismo ante la sociedad del máximo rendimiento y ante la ética del esfuerzo. El motivo se encuentra en la historia del nacionalsocialismo: la duda sobre la autodisciplina a través del trabajo y sobre la productividad eran un reflejo de su corrupción intrínseca en el “Dritter Reich”, que incluso ponía cínicamente en el portal de los campos de concentración un cartel diciendo que “el trabajo libera” (“Arbeit macht frei”): “Al final del siglo XX, el trabajo se convirtió en job, en algo deforme y fluctuante, en algo ajeno al carácter del hombre. Incluso entre amigos se empezó a hablar con distancia irónica del trabajo para que nadie pensase que uno pertenece a esos locos que realizan su trabajo con todo el esfuerzo y perfección que conlleva y que uno verdaderamente disfruta trabajando o incluso se indentifica con el interiormente. Este distanciamiento interior se puede interpretar como un reflejo ante las difíciles perspectivas de hacer carrera o de encontrar trabajo, lo cual supone perder la propia identidad”.

    El trabajo es ciertamente cada vez más cómodo, menos peligroso, requiere menos esfuerzo físico y es menos suceptible a la explotación física. Nada tiene que envidiar de los altos hornos el que trabaja en un local climatizado y viaja en un coche con una buena tapicería y escribe con un buen odernador. Quizá, dice Nolte, se aprecia por eso en los alemanes un cierto aburrimiento a la hora del trabajo.

    Al mismo tiempo, lo cual es muy positivo, se han relajado las estructuras del trabajo hacia un horario más flexible y se han generado nuevas fuentes de libertad de movimiento tanto para mujeres (y madres), como para hombres (y padres). La entrada masiva de la mujer en el mundo laboral en la segunda mitad del siglo XX; los avances en la sanidad y el aumento de la longevidad y, por lo tanto, la prolongación de la capacidad físca y mental de trabajo; la situación demográfica en occidente y la urgente necesidad de fomentar la natalidad y el hecho cada vez más patente de que se está abriendo una tijera entre los de mejor formación intelectual y con mucho trabajo y los de baja formación profesional y con poco trabajo, hace así que el horario de trabajo se convierta en signo de distinción social (un trend que contiene dinamita social) lo cual nos hacen presentir grandes transformaciones en el mundo del trabajo y nos invitan a repensar sobre su sentido.

    Igual que los psiquiatras y los historiadores, podemos encontrar más luz sobre el sentido y la dimensión antropológica del trabajo en los autores espirituales. Uno de ellos es Josemaría Escrivá. Como muestra tomemos la homilía “En el taller de José”: “Es hora de que los cristianos digamos muy alto que el trabajo es un don de Dios, y que no tiene ningún sentido dividir a los hombres en diversas categorías según los tipos de trabajo, considerando unas tareas más nobles que otras. El trabajo, todo trabajo, es testimonio de la dignidad del hombre, de su dominio sobre la creación. Es ocasión de desarrollo de la propia personalidad. Es vínculo de unión con los demás seres, fuente de recursos para sostener la propia familia; medio de contribuir a la mejora de la sociedad, en la que se vive, y al progreso de toda la humanidad (...).

    Otro autor es Juan Pablo II en su encíclica Laborem Exercens, escrita hace ya 25 años, en la que se extiende sobre el sentido objetivo del trabajo, la técnica y sobre su sentido subjetivo en el hombre como sujeto del trabajo: “Aunque pueda parecer que en el proceso industrial ‘trabaja‘ la máquina mientras el hombre la vigila (...) los sucesivos cambios industriales y postindustriales, demuestran de manera elocuente que también en la época del ‘trabajo‘ cada vez más mecanizado, el sujeto propio del trabajo sigue siendo el hombre. Es un hecho, por otra parte, que a veces, la técnica puede transformarse de aliada en adversaria del hombre(...).

    No hay duda de que el trabajo humano tiene un valor ético, el cual está vinculado completa y directamente al hecho de que quien lo lleva a cabo es una persona, un sujeto consciente y libre, es decir, un sujeto que decide de sí mismo (...). El primer fundamento del valor del trabajo es el hombre mismo, su sujeto (...). Es cierto que el hombre está destinado y llamado al trabajo; pero ante todo, el trabajo está ‘en función del hombre‘. Con esta conclusión se llega justamente a reconocer la preeminencia del significado subjetivo del trabajo sobre el significado objetivo (...). La finalidad del trabajo – aunque fuera el trabajo más ‘corriente‘, más monótono – permanece siempre el hombre mismo”.

    Vale la pena pararse a pensar quién, cómo, por qué y para quién trabajamos a la hora de afrontar los desafíos laborales del siglo XXI.

  • Kölsch, Pils, Alt, Weißbier

    medium_Bier.jpegPedir una cerveza en Alemania, no es un acto trivial. No basta con pedir “una cerveza“ (“ein Bier“) sino que hay que especificar qué cerveza. Las cerveza más común es la “Pils“ y luego, según la zona, se puede pedir una “Kölsch“ en Colonia, o una “Alt“ en Düsseldorf o una “Weißbier“ en Baviera. Por lo general, en los restaurantes de las empresas está prohibido servir bebidas alcoholicas, con expepción de Baviera en la que la cerveza se considera como alimento básico.

    Para la vida social y tratar con amigos, es bueno estimar la cerveza: es parte de la cultura alemana. Una manera común de quedar para salir, es ir a un “Biergarten“ (jardín de cerveza), sobre todo en las noches más calurosas de verano. Se toma la cerveza, acompañada quizás con unas salchichas y con una ensalada de patatas en mesas alargadas con bancos sin respaldo, que a mí me resultan poco cómodos. Es una buena manera de conocer a más gente pues en esas mesas caben unas 12 personas y se llenan según va llegando la gente, independientemente de si se les conoce o no.

    Al rito de llenar un vaso de cerveza se le presta bastante atención. Cada tipo de cerveza exige una manera de llenar el vaso, inclinando el vaso más o menos. También la manera de brindar depende de la cerveza y de la forma del vaso. Esto la va uno aprendiendo poco a poco. El los barbacoas caseros se toma la cerveza de un barril y no de una botella y corresponde al anfitrión el introducir el grifo en el barril a base de martillazos.

    Otra peculiaridad es cómo se lleva la contabilidad de las cervezas que uno se va tomando. Para eso existe un documento de especial importancia: el posavasos. A cada cerveza que se sirve, el camarero hace un raya en el posavasos. En algunas ciudades como Colonia, basta que el camarero vea un vaso vacio para que sirva otra cerveza, aunque no la hayas pedido explícitamente. Al llegar a la quinta, el camarero hace un raya diagonal que cruza a las cuatro rayas verticales y así a la hora de pagar, es más fácil contar. Así que ¡no se le ocurra perder el posavasos!

    La producción de la cerveza llegó a su punto álgido de artesanía en los conventos en la Edad Media. Por su elevado contenido de calorías era un buen suplemento para los alimentos tan escasos. Pronto se convirtió en factor económico que permitía recaudar una buena cantidad de impuestos.

    Un capítulo especial merece la “Oktoberfest“, la fiesta de la cerveza en Munich, que no tiene lugar en octubre, como dice el nombre sino en septiembre. No he asistido hasta ahora, pero la perforación del primer barril por parte del alcade siempre es noticia en el telediario. Acuden millones de turistas de todo el mundo a las gigantes carpas que alojan a los tenderetes donde se oye música bávara. Toda empresa que se precie suele invitar a sus mejores clientes a esa fiesta. Es curioso verlo, supongo, pero si uno se lo pierde, tampoco pasa nada.

  • Septennale Jubileum Aquisgranense

    medium_AachenFahrt.jpegSiempre vale la pena visitar la ciudad de Aquisgrán a la que ya me he referido varias veces y en la que he vivido más tiempo que en Palma de Mallorca. Este año, el 17 de mayo, se hace entrega del Premio Carlomagno al Comisario Europeo para Asuntos Exteriores, Javier Solana. Pero esta vez me voy a referir a otro tipo de efemérides.

     

    Del 1 al 10 de junio, como ocurre cada siete años, la ciudad de Aquisgrán invita a los fieles a unas celebraciones en las que el centro de atención es la veneración de cuatro de las muchas reliquias que, desde la época de Carlomagno (principio del siglo IX), se guardan como un tesoro en la capilla palatina de Aquisgrán. En concreto, se trata de los paños del vestido de María en la Noche Buena, de los pañales del Niño Jesús en los que lo envolvió María, de la tela en la que fue depositada la cabeza de San Juan Bautista después de su decapitación y del paño que vestía Jesús en la Cruz (www.heiligtumsfahrt2007.de).

    Un ingeniero como yo se muestra escéptico ante la posible autenticidad de estas reliquias. De lo que no cabe duda, ya que está documentado, es que estas reliquias se veneran sin interrupción cada siete años desde 1349 y que, en la Edad Media, Aquisgrán fue el lugar de peregrinación más conocido al norte de los Alpes y que sólo fue superado por Jerusalem, Roma y Santiago de Compostela. Esta corriente de peregrinos no se ha interrumpido desde la Edad Media y atrae a aquellos que quieren recordar que Jesús fue hombre, como nosotros. Sobre todo en las épocas de cambio (como se lee en la explicación del fallecido prelado  August Peters) y de crisis en la sociedad, la peregrinación a Aquisgrán adquirió una connotación especial:

    -En los tiempos de Carlomagno: las reliquias llegan a Aquisgrán en una época de crecientes discusiones políticas y religiosas con el Islam;

    -En los tiempos de Carlos IV: en 1349 se determina el ciclo de siete años, cuando la peste se extiende del sureste hasta el oeste europeo;

    -En los tiempos que sucedieron a la reforma protestante, la infanta archiduquesa Clara Eugenia Isabel de España donó (en el año 1629) los costosos pañuelos para envolver las reliquias: esto ha sido considerado como un signo de una católica gobernante para impulsar la “Reforma católica“ a través de la devoción a María;

    -En los tiempos del nacionalsocialismo, la peregrinación del año 1937 fue la  “protesta silenciosa“ contra un sistema ateo; la peregrinación adquiere de este modo una nueva dimensión: los peregrinos comparten tácitamente la convicción de que la fe constituye el camino hacia un mundo espiritualmente sano.  

     

    Es especialmente conmovedora la misa diaria para los enfermos e inválidos que se celebra a las tres de la tarde. A continuación se veneran las reliquias en la catedral. La apertura y el cierre del cofre que contiene las reliquias son también ceremonias de especial belleza litúrgica que hacen muy valiosa la visita a esta bella catedral y a la cuidad de Aquisgrán, una interesante urbe de la Edad Media que podemos visitar en este siglo XXI.
  • Brigitte Mohnhaupt,terror-ista libre

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    El pasado 25 de marzo, después de 24 años de encarcelamiento, entre las dos y las tres de la madrudaga, Brigitte Monhaupt abandonó la cárcel de Aichach en Baviera. Monhaupt es el cerebro ista de la segunda generación de la “Rote Armee Fraktion (RAF)”, el movimiento radical -ista de izquierdas que cobró muchas víctimas entre 1968 y 1998.

    Butz Peters describe en su libro “RAF - - - - - - -ismus in Deutschland” la cronología del - - - - - -ismo alemán, que en su historia cuenta con más de diez huelgas de hambre de istas encarcelados. El Estado fue implacable. Holger Meins fue el primer ista que falleció el 9 de noviembre de 1974 como consecuencia del hambre. El 16 de abril de 1981 falleció también Sigurd Debus, en Hamburgo.

    La mayor escalada de violencia tuvo lugar en 1977 durante el llamado “Deutscher Herbst”, el “otoño alemán”. Dos episodios lo marcan especialmente: el 5 de septiembre, a pocos metros de mi actual domicilio, y con la participación de Monhaupt, es secuestrado el presidente de empresarios alemanes, Hanns-Martin Schleyer, en su atomóvil y fallecen su chófer y tres agentes de seguridad. El 13 de octubre es secuestrado el avión “Landshut”, de Lufthansa, en su vuelo de Palma de Mallorca a Frankfurt y que termina cinco días después en Mogadiscio, Somalia, con el asalto del grupo especial antiterrorista GSG-9 en el que se liberan a todos los rehenes y fallecen tres de los secuestradores.

    El 5 de enero de 1992, el ministro de Justicia, Klaus Kinkel, afirmó que “el Estado, ahí donde sea conveniente, debe estar dispuesto a la reconciliación” y recordó que, según el código penal, es posible adelantar el fin del arresto a antiguos istas.

    Brigitte Monhaupt fue acusada de nueve asesinatos y de numerosos intentos de asesinato y fue condenada a cinco cadenas perpetuas y quince años de cárcel, una de las penas más altas de la historia de la jurisprudencia alemana. La cadena perpetua puede durar como mucho treinta años. El pasado 17 de febrero, el Tribunal Superior de Stuttgart levantó la pena y la liberó bajo tutela, provisionalmente, para los próximos cinco años.

    Rudolf Schmiech, antiguo profesor del colegio de Monhaupt, afirmó para la emisora “Deutsche Welle”: “era una alumna muy aplicada pero ni especialmente trabajadora ni interesada”. Durante la carrera de filosofía en Munich tomó contacto con la izquierda ista.

    Jörg Schleyer, hijo de Hanns-Martin Schleyer, ha declarado que puede vivir con la liberación de Monhaupt: “por el lado de los afectados podría afirmar ‘sí´. Como afectado hay que acercar la mano”. Después de 24 años, dice Schlayer, ha llegado la hora de hacerlo. “Sería más fácil para todos, si hubiera algún gesto por la otra parte pero no quiero hablar de arrepentimiento, pues esto, de momento, me supera”.

    Soy partidario de que el Estado no se deje intimidar.

  • La Rosa Blanca: La historia de una amistad

    medium_sophie_scholl.jpegLo que más admiro de los hermanos Hans y Sophie Scholl y del grupo de amigos de la “Rosa Blanca“ (www.weisse-rose-stiftung.de) es precisamente la amistad inquebrantable de la que gozaron entre sí y que bien pudo ser la conditio sine qua non del éxito de la resistencia estudiantil que protagonizaron durante la Alemania . Hoy en día, desgraciadamente, es poco común encontrar amistades con tanta fuerza.

     

     

    El movimiento de la Rosa Blanca fue la venganza de una joven generación protagonizada por aquellos adolescentes que el mismo sistema dictatorial había intentado educar y que renegaba de ese adiestramiento. El historiador y crítico de cine José M. García Pelegrín publicó ahora hace un año el libro “La Rosa Blanca, los estudiantes que se alzaron contra “ (Ed. LibrosLibres). Este libro contiene, por fin en lengua castellana, valiosos documentos, como por ejemplo los textos de las Hojas de la Rosa Blanca.

     

     

    Sobre la amistad escribe:

     

     

    “A pesar de estar muy unidos entre sí, los cinco hermanos Scholl no formaban un grupo cerrado, sino que mantendrán siempre la casa abierta a amigos, compañeros y vecinos. Uno de los amigos que va a tener una influencia decisiva en la familia Scholl es Otto (Otl) Aicher, el futuro marido de Inge (hermana de Sophia y de Hans: y compañero de clase de Werner en Ulm. Según dirá más tarde su futura esposa Inge: Otl era uno de los amigos que nos dieron a conocer los libros de Sócrates o también las Confesiones de San Agustín, los Pensamientos de Pascal, ¿Qué es el hombre? de Theodor Haecker, y obras de filósofos y escritores franceses como Maritain, Bernanos y Bloy. Werner había comenzado a formar una biblioteca de las religiones; primero había leído a Laotse; después se dedicó a leer a Buda, Confucio, los filósofos griegos. Por su amigo Otl Aicher conoció los testimonios de la primitiva cristiandad y los grandes pensadores cristianos. De este modo, Werner fue el primero de nosotros que se dedicó a estudiar el cristianismo”.

     

     

    Aquí se aprecia el transfondo cultural de la Rosa Blanca. No pocos alemanes de mi generación (40 años) se han quedado asombrados con la película “Sophie Scholl” en la que aparece una protagonista muy afín al cristianismo, mientras que ellos, en el colegio, aprendieron que la Rosa Blanca era simplemente un movimiento alemán de resistencia. Ahora se percibe, por fín con mayor rigor histórico, de dónde procede precisamente la fuerza para esa resistencia en la Rosa Blanca.

     

     

    El autor transcribe una carta de Hans Scholl a su madre, fechada el 24 de agosto, y una anotación del 28 de agosto de 1942 desde el frente de Rusia:

     

     

    “Creo en el inmenso valor del sufrimiento. El verdadero sufrimiento es como un baño del que el hombre sale renacido. No queramos escaparnos de él, no hasta el final. ¿No es crucificado Cristo mil veces cada hora? (...) Sólo oigo, durante el día y la noche, los gemidos de los que sufren; cuando duermo, los suspiros de los abandonados; y cuando reflexiono, mis pensamientos terminan en la agonía. Si Cristo no hubiera vivido y no hubiera muerto, no habría realmente ninguna salida. Entonces, todo el llanto sería horriblemente absurdo. Entonces habría que correr contra el próximo muro y romperse la cabeza, pero así no”.

     

     

    Las hojas de la Rosa Blanca, que fueron el motivo de la ejecución de su miembros, no tienen desperdicio. Como pieza de muestra veamos lo que dice la ta hoja:

     

     

    “Nuestro pueblo se encuentra conmocionado por el hundimiento de los hombres en Stalingrado. Trescientos treinta mil hombres alemanes han sido abocados a la muerte, sin sentido e irresponsablemente, por la genial estrategia del cabo de la Guerra Mundial. Führer, ¡muchas gracias!.

     

     

    Los Gauleiter (jefes de la SS) atacan con burlas lascivas el honor de las estudiantes. Las estudiantes de la Universidad de Múnich han dado a la profanación de su honra una respuesta digna; estudiantes alemanes han defendido a sus compañeras y han sabido resistir...Este es el principio de nuestra autodeterminación, sin la cual no se pueden crear valores espirituales (...). Para nosotros sólo hay un lema: ¡La lucha contra el partido! (...)¡Libertad y honor! Durante diez largos años, y sus compadres han experimentado hasta el hastío estas dos magníficas palabras alemanas, las han manido y tergiversado como sólo lo pueden hacer  diletantes que echan a los cerdos los mayores valores de una nación. Lo que para ellos significan la libertad y el honor lo han demostrado suficientemente en diez años de destrucción de toda la libertad material y espiritual, de toda la sustancia moral del pueblo. El nombre alemán permanecerá para siempre mancillado si la juventud alemana no se alza para vengar y expiar, al mismo tiempo; para aniquilar a sus opresores y construir una nueva Europa espiritual. Estudiantes: ¡nos mira el pueblo alemán! De nosotros espera como en 1913, cuando arrojó de sí el napoleónico, que del mismo modo arrojemos el nacionalsocialista en 1943”.

     

     

    Cada vez que entro en el patio de la Universidad de Múnich, donde se arrojaron las hojas de la Rosa Blanca y donde fueron arrestados Hans y Sophie Scholl, me sobrecoje el recuerdo de estas palabras que bien vale la pena refrescar en la memoria, ahora que rememoramos el 50 aniversario del Tratado de Roma.