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Visto desde Alemania

  • Un premio para el Papa

    franziskus-karlspreis-verleihung-vatikan.jpgEl antiguo alcalde de la ciudad de Aquisgrán (Alemania) y portavoz de la junta electiva del Premio Carlomagno, Jürgen Linden, entregó este galardón al Papa Francisco el pasado 6 de mayo en el Vaticano, ante la presencia de importantes autoridades como el Rey Felipe VI, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. En Aquisgrán tuve la oportunidad de residir durante 18 años y asistir a varias ceremonias de entrega del citado premio, lo que me permitió comprobar en primera persona su prestigio y alcance internacional. El Premio Carlomagno ya fue otorgado de forma extraordinaria a San Juan Pablo II que, según tengo entendido, declinó en dos ocasiones su aceptación, pero a la tercera hizo una excepción, ya que el protocolo del Vaticano señala que los Papas no aceptan premios. Esta vez, dado el precedente, el Papa Francisco lo aceptó a la primera.

    El discurso del Papa Francisco el 25 de noviembre de 2014 en el Parlamento Europeo causó una gran impresión. El Papa de Lampedusa y de Lesbos que se acerca amistosamente a los refugiados nos hace reflexionar sobre las raíces del humanismo cristiano. El Papa de la teología “antirechazo” y que nos impulsa a ir a la periferia pone en cuestión nuestro consumismo acelerado. El Papa que apuesta por el diálogo antes que la confrontación nos hace extender la mano antes de cerrar el puño. El Papa de la misericordia nos muestra una nueva manera de favorecer el encuentro. Este es el Papa que ha recibido el Premio Carlomagno.

    Como San Juan Pablo II, el Papa Francisco al recibir este premio concluyó su discurso trasmitiendo su sueño sobre Europa: “Sueño una Europa joven, capaz de ser todavía madre: una madre que tenga vida, porque respeta la vida y ofrece esperanza de vida. Sueño una Europa que se hace cargo del niño, que como un hermano socorre al pobre y a los que vienen en busca de acogida, porque ya no tienen nada y piden refugio. Sueño una Europa que escucha y valora a los enfermos y a los ancianos, para que no sean reducidos a objetos improductivos de descarte. Sueño una Europa donde ser emigrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano. Sueño una Europa donde los jóvenes respiren el aire limpio de la honestidad, amen la belleza de la cultura y de una vida sencilla, no contaminada por las infinitas necesidades del consumismo; donde casarse y tener hijos sea una responsabilidad y una gran alegría, y no un problema debido a la falta de un trabajo suficientemente estable. Sueño una Europa de las familias, con políticas realmente eficaces, centradas en los rostros más que en los números, en el nacimiento de hijos más que en el aumento de los bienes. Sueño una Europa que promueva y proteja los derechos de cada uno, sin olvidar los deberes para con todos. Sueño una Europa de la cual no se pueda decir que su compromiso por los derechos humanos ha sido su última utopía”.

    Sin duda el Papa Francisco merecía este premio.

  • Lo que los jóvenes realmente piensan

    51kgg0tkxhL._SX308_BO1,204,203,200_.jpgMelanie Mühl es redactora del Frankfurter Allgemeine Zeitung, uno de los principales diarios de Alemania, y autora de varios libros. Melanie, a la que conozco personalmente, tiene una gran capacidad de describir el carácter de las personas. Y eso lo demostró con creces en su libro “Menschen am Berg” (Hombres de montaña), que describe la vida de personas relacionadas con el monte: pastores, ingenieros de monte, excursionistas, etc.

    Una vez más ha demostrado su capacidad descriptiva en un libro publicado el pasado mes de febrero con el título: “15 años, lo que los jóvenes realmente piensan“. En sus diversos capítulos trata multitud de temas que conciernen a nuestros jóvenes: la amistad juvenil en la época del smartphone, el comportamiento de los jóvenes en las redes sociales, el noviazgo, las relaciones entre padres e hijos, la optimización prematura de la vida y el falso afán por la belleza. En su obra también se centra en dos de las principales redes sociales, Facebook e Instagram, y también refleja la opinión que tienen los profesores sobre los alumnos y sobre la ausencia de hábitos de lectura. Por último, no deja de abordar temas más complicados como el consumo de drogas y de alcohol, o el lado oscuro de la red: la pornografía y la pedofilia.

    Melanie da voz a los jóvenes sobre estos asuntos, cita gran cantidad de investigaciones científicas al respecto y da su opinión personal sobre cuál ha sido su manera de actuar.

    Llama la atención que Melanie es positiva y afirma que la juventud de hoy sigue teniendo valores y que la clave consiste en entender su modo de expresarse en un nuevo contexto comunicativo donde la frontera entre lo privado y lo público se diluye.

    Se puede sacar la conclusión de que aquellos jóvenes que en su hogar echan en falta el aprecio y la estima, la buscan en otros entornos, muchas veces desconocidos para sus padres. En definitiva, el libro refleja la idea de que los padres no han sabido educar la autoestima de sus hijos. En cualquier caso, un libro digno de ser leído.

  • ¿La gran coalición en España?

    173900-3x2-article620.jpgUna de las cosas que llaman la atención en Alemania es la calidad del debate político. En España me temo que muchas veces el discutir es sinónimo de interrumpir y, si eso no basta, de gritar. El hecho de que en alemán el verbo esté en algunas ocasiones al final de la frase ayuda a tener que esperar a que uno termine lo que ha de decir para entenderle.

    Esto no quita que haya cierta crispación cuando hay nuevos jugadores en el campo político. Antes algunos se negaban a aparacer en debates con el partido DIE LINKE, sucesores de los comunistas de la República Democátrica de Alemania y esto vuelve a ocurrir ahora con el Partido AfD (Alternative für Deutschland).

    No me imagino todavía la gran coalición del PP y del PSOE pero tampoco me parece imposible. Supondría un paso interesante en la cultura política. Durante mi larga estancia en Alemania ya he vivido dos veces la gran coalición del CDU/CSU con el SPD. Suelen ser legislaturas en las que se avanza bastante en terrenos de interés común, como puede ser la política familiar, la reforma fiscal o la reforma de la política de pensiones.

    También a nivel autonómico se ha logrado la gran coalición en varios Länder. En Austria y Suiza, en Bulgaria, en Grecia, en Islandia, en Italia y en Japón. En Luxemburgo, Holanda y Ucrania también se han consegido “grandes coaliciones“.

    ¿No fue Alfonso Guerra el que dijo “a España no la va a reconocer ni la madre que la parió“? Bueno, pues me parece que visto desde Alemania se ha quedado corto... Las noticias que llegan no son tranquilizantes y desde fuera no se entienden. Ahora bien, que nadie se lave las manos porque ser político y ejercerlo es un trabajo digno. Por ello también es urgente que gente honrada gobierne y sea un aliciente para las jóvenes generaciones a la hora de asumir una tarea de este tipo. En definitiva, la administración de lo público no se puede ni se debe dejar en manos de unos sinvergüenzas, sean del partido que sean.

  • Maldita Nochevieja en Alemania

    Munich-On-Alert-Following-Terror-Warning.jpgAl terminar la Misa de acción de gracias por el año 2015 a la que asistí en Nochevieja (Silverster, como dicen en Alemania) entró en mi móvil una noticia de una agencia de noticias: Amenaza de terror en Munich. No asistir a reuniones multitudinarias. Estaciones de tren desalojadas“. ¡Vaya!, me dije. Me disponía a reunirme con unos amigos para ir a un balcón cerca del “Friedensengel“ para ver por primera vez los fuegos artificiales de Munich el día de fin de año. Nos quedamos en casa pendientes de más noticias.

    Al día siguiente los periódicos informaron de las imágenes fantasma de las estaciones vacías y del gran despliege policial en Munich. El ministro del interior de Baviera dio una conferencia de prensa nocturna para comunicar que la sospecha de amenaza era lo suficientemente seria y fidedigna como para decretar tal medida.

    Algo distinto ocurrió en Colonia, Hamburgo y Stuttgart. No nos enteramos hasta el 3 de enero que en la zona de la estación central de ferrocarriles de Colonia se habían dado cita mil refugiados (es la cifra oficial, hay policías que anónimamente hablan en los medios de dos mil, la mayoría hombres) norteafricanos, sirios y musulmanes con la intención de acosar y asaltar sobre todo a mujeres que transitaban por esa zona. La manera de hacerlo era acorralar en grupo a mujeres para agredirlas corporalmente y robar. En los días siguientes se presentaron más de cien denuncias por acoso, robo y algunas por violación. Nunca se ha visto algo así en este país. La policía se vio absolutamente superada por la situación debido al difícil acceso a la zona y por la inesperada violencia de los agresores. Se ha descubierto que algunos llevaban una “chuleta“ con frases obscenas en alemán y otros decían “Merkel me ha invitado. Si nos quitáis la documentación conseguiremos otra“.

    El director de la policía parece ser que había dado la consigna de no facilitar los países de origen de los agresores a los medios de comunicación y por ello ha sido cesado hace unos días. En la revista SPIEGEL apareció la descripción de la policía sobre el suceso, en la que se detallan frases como: “en mis 29 años de servicio no he visto nada igual. No he visto nunca a tantas mujeres llorar“.

    La alcadesa de Colonia, recientemente víctima de un asalto con cuchillo en el que se libró de la muerte de milagro, recomendó a las mujeres ante las cámaras de televisión mantener la distancia de un brazo ante los desconocidos.

    Estos acontecimientos ponen en desafío a la sociedad civil en Alemania, a la integridad moral de todos los cuidadanos, independientemente de su origen y religión, y a las autoridades que tienen la obligación de velar por la seguridad de todos y evitar peligros, sobre todo si son calculables, como ha sido en este caso.

  • Viajando en tren a Berlín

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    Viajar en tren de larga distancia en Alemania es, según mi opinión, algo que podemos decir que es un placer. Ayer tuve la oportunidad de recorrer el tramo Múnich-Berlín, de seis horas de duración, ya que no es todavía un tramo de alta velocidad porque atraviesa el bosque de Turingia. A 200 km/h esas seis horas se podrían convertir en cuatro. Todo llegará.

    Suelo conocer a gente en el tren. Ayer me subí un poco cansado después de dos meses sin parar de toser. Ha sido el otoño más duro que he pasado en Alemania en 30 años. Un virus me ató a la cama 12 días y una bacteria me dejó K.O. Además, es conocido que los médicos de cabecera en Alemania no te dan antibióticos hasta que tus anticuerpos lo han dado todo. Así que lógicamente me dormí a los pocos minutos de sentarme. Ni intenté coger un libro para leer.

    Como era un trayecto largo decidí comer en el vagón comedor, que es agradable y no estaba saturado por no ser un tramo muy frecuentado. El eje de norte a sur está más transitado que el del este al oeste.

    Empecé a entablar una conversación con la pasajera que tenía delante que también se despertó de su insomnio. Una persona muy interesante: profesora de historia en la Universidad de Múnich y con familia en Berlín. Hace poco que trabaja en Múnich de lunes a jueves y el fin de semana en Berlín con su marido y dos hijos. Su alemán académico e impecable no facilitaba intuir que nació en el Líbano y que es de origen armenio. De hecho, su madre nació en el barrio armenio de Jerusalén y me contó su proyecto de salvar muchas fuentes históricas que todavía no han sido catalogadas. Esta experta en el reino otomano conoce Siria como la palma de su mano y durante la destrucción de Alepo sufría, pues sabía como se iban perdiendo archivos históricos particulares casa por casa y calle por calle en esa cuidad.

    También me contaba la frescura con la que la gente se permite comentar los proyectos familiares de los demás. Concretamente de “cómo se le ocurría tener un segundo hijo y descuidar así su carrera profesional”. Es llamativo -decía- como decisiones personales se convierten en debates nacionales. En efecto, es curioso que en una sociedad de bienestar muchos propugnen modelos de felicidad que intentan implantar a los demás sin pedirles su opinión.

    Leo también en el tren mis SMS, mis WhatsApp y mis mails y me pego un susto: el Diario de Mallorca me pregunta que dónde está mi artículo para La Almudaina del domingo… y aquí lo tienen.

  • Alemania, ¿país corrupto?

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    El escándalo de Volkswagen, las cajas escondidas de la federación alemana de futbol, etc. confirma la naturaleza humana de los ciudadanos de Alemania. No son una excepción al resto del mundo. También es cierto, que como siempre pagan los justos por los injustos. Se confirma que el afán de “tapar” lo que “huele mal” no es exitoso. Todo sale a relucir algún día y solo dormimos bien si no tenemos una “Leiche im Keller” (un cadáver en el sótano), como se dice en Alemania. Otro refrán dice en alemán “Lügen haben kurze Beine” (las mentiras tienen piernas cortas).

    Hace poco introduje en Google la palabra “Wirtschaftskriminalität” (crimen económico) y apareció un informe exhaustivo de KPMG del año 2014 sobre este tema con unos datos un tanto estremecedores. Los perjuicios que se causan suelen sobrepasar los cientos de miles de euros. A los daños de reputación que pueden ser incalculables, se añaden los costes de investigación y las multas.

    Los causantes son en el 55% de los casos personas de dentro de la empresa. En muchos casos la causa se deriva de una falta de conciencia de cometer una injusticia y en otros casos se debe a la falta de atención en el trabajo. En pocos casos de debe a la falta de mecanismos de control.

    Muchas veces se le da demasiada poca importancia al deber de dar ejemplo que tienen todos los empleados, de arriba a abajo. Por eso es vital para una empresa, sensibilizar a los empleados con un código ético y con una formación especializada. Ahora bien, los códigos nos bastan. Más bien se trata de una toma de conciencia personal y de un proceso de transformación interior que esté fundamentado en los valores personales que uno empieza a adquirir incluso en la infancia. La empresa muchas veces no puede suplantar lo que no se ha sembrado a tiempo.

    Visto esto, la consecuencia para una empresa solo puede ser el ser muy cauteloso en la selección de personal e incluso someterlo a un examen de integridad. El informe recomienda también, si es necesario, el asesoramiento externo de las empresas para acelerar la adaptación de un comportamiento ético.

    En efecto el „Made in Germany“ se ha visto desprestigiado en los últimos meses. De todos modos no cabe duda de que aún habiendo ovejas nagras la gran mayoría de los profesionales obran con gran dignidad y esto otorga a Alemania el puesto que ocupa en la economía mundial. Cada uno que tiene la oportunidad de vivir o trabajar en Alemania aprecia que el país “funciona” muy bien, con una gran productividad, con una gran dedicación a los acabados finales bien hechos.

  • Lo políticamente correcto

    fluechtlinge_munchen_bayern_ungarn_grenzschutz_2.jpgLa llegada de cientos de miles de refugiados a Alemania ha permitido al país tocar fondo. La gran mayoría se ha volcado con los que han llegado después de pasar grandes peripecias, acompañadas no pocas veces de grandes dramas. No faltan las voces que temen por la capacidad de Alemania de asimilar culturas distintas, sobre todo si los refugiados apelan a su religión (por ejemplo, imponer la pareja en el matrimonio) como excusa para violar la ley civil del país que les acoge. Sabatina James escribe sobre esto en su último libro sobre la “Scharia” en Alemania. Muchos hablan sobre los refugiados como mano de obra que vendría muy bien para resolver los problemas demográficos del país. El contraste no puede ser mayor en Munich a los pocos días de comenzar la fiesta de la cerveza. Unos se emborrachan y otros luchan por la supervivencia.

    Pocas semanas antes de que llegara la triste avalancha algunos medios informaban sobre lo ocurrido en el debate “Hart aber Fair” de Frank Plasberg. Tuvo lugar una emisión sobre la teoría del género (es decir, para el que no lo sabe: no nacemos como hombre o mujer sino que elegimos ser hombre o mujer con el porcentaje que nos parece adecuado). En ese programa se hablaba con mucho sentido común. Con tanto sentido común que se decidió que la emisión  debía ser borrada de la biblioteca on line y así se hizo. Esto saltó a la luz pública y se acusó a la emisora de aplicar la censura en un país con libertad de expresión. Ante tal acusación, se intentó una salida salomónica y se decidió repetir la emisión con los mismos participantes. Eso pareció también ridículo pero se hizo y ahí están las dos emisiones con el mismo panel sobre el mismo tema, pero con fechas diferentes.

    Por poner otro ejemplo: no tardarán en llegar los semáforos unisex a España. No pocas ciudades en Alemania están pensando que puede ser pedagógico que en los semáforos aparezca un niño de la mano de dos mujeres o de dos hombres. Claro, ¿cómo no?. Lo que me faltaba.

    Ante el drama humano solo cabe pensar sobre el sentido de nuestra vida. Nuestra vida cobra sentido cuando somos necesitados y podemos entregarnos, por ejemplo, recogiendo alimentos para los que lo necesitan o dedicando tiempo para consolar y escuchar. Esto nos libera de pensar que somos el centro del mundo y de que todo gira a nuestro alrededor.

     

  • Educar en casa: ¿una opción real en Alemania?

    2012-11-09-betreuungsgeld.jpgUn fallo judicial formal ha bastado para cargarse el subsidio mensual de 150€ que se introdujo el pasado 15 de febrero de 2013 asignado para apoyar a aquellas familias que desean ocuparse de sus hijos pequeños en casa y no dejarlos en la custodia de un Kindergarten entre los meses  15 y 36 de su vida.

    En efecto, invocado por el Land de Hamburgo, el Bundesverfassungsgericht (Tribunal Constitucional alemán) decidió con fecha del 21 de julio que no era competencia del  gobierno central legislar sobre esta ayuda. Esta competencia solo se puede ejercer en el caso de que se cree una desigualdad social dentro del país. El tribunal argumenta que este subsidio de ayuda no es obligario para aquellos padres que libremente prescinden de los servicios de las guarderías.

    Uno se pregunta, cómo es posible que los juristas del ministerio de la familia no hayan decubierto este fallo con antelación. La introducción de este subsidio es parte del contrato de la gran coalición (CDU-SPD) de esta legislatura y fue principlamente defendido por el CSU, el partido cristianodemócrata de Baviera.

    Queda por aclarar qué van a hacer las 450.000 familias que se han apoyado en este subsidio. El mismo día en que se dio a conocer el fallo del tribunal constitucional, Horst Seehofer, Presidente del Land de Baviera, dió a conocer que el subsidio no sería suprimido en Baviera. Lo mismo ocurrirá en dos Land más. Las peticiones para recibir el subsidio ha ido en aumento constante. El 95% de las personas que lo reciben son mujeres.

    El debate sobre este subsidio ya es largo. Mientras que la Ministra de la Familia Manuela Schwesig se ha manisfestado a favor del Kindergarten de 24 horas, nos son pocos los que temen que algunos padres no aprecien la oferta de los Kindergarten y el subsidio distancie especialmente a las madres de ejercer un trabajo remunerado y a demás se ofrezca un aliciente a familias extranjeras a permanecer en casa y se impida así la integración social.

    Está claro que la cuantía del subsidio es más bien de carácter simbólico en alguna familia no basta ni para cubrir los gastos de los pañales…Con subsidio o sin subsidio, Alemania, un país de alta tecnología y de gran productividad, se encuentra ante el dilema de la falta de mano de obra cualificada y por eso ejerce una gran presión a la mujer para reincorporarse al trabajo remunerado cuanto antes. Por otra parte es necesario pensar en reformas fiscales y sociales más profundas que haga más atractivo, por ejemplo,  tener una familia numerosa.

     

     

  • Pep Guardiola, un intelectual

    PepGuardioa.jpgAlgo serio ocurre cuando se anuncia en Munich que el entrenador del FC Bayern recitará en la Casa de la Literatura de esta cuidad unos poemas en catalán de Miquel Martí i Pol, que le han dedicado a él y a su mujer, Cristina. A Guardiola le unía una amistad trazada de muchas conversaciones sobre los asuntos de la vida y de la muerte con el autor, hasta que falleció en 2003.

    Guardiola tiene fama en la ciudad por evitar aparecer en público. Es más, su presencia es inexistente en la vida de la sociedad alemana. Este silencio estrepitoso llama la atención y hace que la sala se llene con 300 personas hasta desbordar el aforo. Esta excepción es realmente llamativa. Que pena que cuando me enteré de este evento ya no quedaban entradas. A pesar de eso se transmitió en directo por internet. La bienvenida la dio también Àlex Susannab, del Institut Ramón Llull. El actor Thomas Loibl tradujo los poemas. A los 90 minutos terminó el recital poético con un gran aplauso. Guardiola dijo entre otras cosas: “no he venido para ser embajador literario, pero me alegro si mi presencia sirve para aumentar el interés por Cataluña”.

    No era una velada de carácter político. “Los poetas tienen el dote de decir con pocas palabras lo que nos preocupa”, comentó Guardiola. Esta persona, que parecía distante e intocable, se presentó casi con ternura.

    Era la primera vez que un entrenador de fútbol acudía como ponente a la Casa de Literatura de Munich. Quien se atreverá ahora a decir que los futbolistas no pueden ser intelectuales.

    Sé poco sobre el fútbol. Es más, presumo de no saber nada de fútbol. Esto a algunos les saca de quicio. Que le vamos a hacer, no tiene remedio. Pienso que el fúbol tiene una misión importante en la vida de los pueblos y lo entiendo como fenómeno de masas. Por eso, que Pep Guardiola destaque de este modo me consuela.

  • Pérdida competitiva

    sprueche-zur-geburt-260930.jpgSon cada vez más numerosos los artículos que se ocupan con la situación demográfica de Alemania. Este es la caso del artículo aparecido el pasado 29.5 en el Frankfurter Allgemeine Zeitung sobre la pérdida competitiva que supone que Alemania sea el país del mundo con la menor tasa de natalidad.

    El hecho está en que la digitalización y la efectividad en la producción no pueden compensar, ni de lejos, a lo que se aproxima a Alemania en los próximos dos decenios: una caída considerable en la mano de obra capacitada. En Alemania nacen cada cinco años 8,2 niños por mil habitantes, mientras que en Japón son 8,4. En la Unión Europea se acercan Portugal con 9,0 e Italia con 9,3 .  De esto modo Alemania se convertirá en un lugar de trabajo menos atractivo y menos eficaz. Esto hace aún más imprescindible la corriente de mano de obra extranjera.

    La consultora “The Boston Consulting Group” pronostica que en quince años faltarán entre 5,8 y 7,7 millones personas en condición laboral. Esto afecta a todos los Land y pone el peligro el beinestar del país.

    Parece ser que nos vamos a tener que ir acostumbrando a noticias como esta. En la cuidad de Múnich, la media de edad de una mujer en el parto del primer hijo es de 35 años. Lo que me parece mucho más grave en la clase médica de los ginecólogos es que el 70 por ciento de los mismos, cuando una madre comunica la sospecha del nacimiento del tercer hijo, la pregunta de este profesional que así se autodesprestigia, suele ser: si se trata de un „accidente“, o si de verdad desea tener el hijo y un largo etcétera de impertinecias e intromisiones en asuntos que no le corresponde comentar.

    No es este un problema trivial y sin con consecuencias. Basta pensar que la media de edad en el año 2020 en Alemania será ya de 60 años. En vez de cochecitos de niños, veremos mayoritariamente carritos de anciano por la calles.

    Todo esto es un buen motivo para reflexionar sobre nuestros valores y sobre los fundamentos de nuestra sociedad.