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Divagaciones de un mallorquín - Page 4

  • Conversar en el tranvía

     

    conversar.jpgLo más habitual al subir a un tranvía en Europa – y más si hay mayoría de gente joven – es verles con sus smartphone – dale que te pego – tecleando en el whatsapp, facebook, sms, etc. Otros tienen sus auriculares puestos y escuchan música. Antes los auriculares eran pequeños, ahora cuanto más grandes y visibles, mejor. La cuestión es no hablar o mostrar interés por el vecino. Como si no exitiera, como si fuera invisible. Es una nueva forma del pasotismo.

     

     

    En los países nórdicos la tendencia a no conversar – a hacerse el sueco – en el transporte público es mayor. Colonia es conocida por su toque romano, como dice su nombre. Hace un mes me subí a un tranvía y vi un sitio libre donde había tres chicas universitarias elegantemente vestidas. Hace poco había estado en una conferencia en la que se habló de que los servicios psiquátricos de las unviversidades están llenos. Por lo visto, los estudiantes "sufren" bajo el "estrés" del facebook y las chicas adicionalmente bajo el "estrés" del shopping. Compran en internet continuamente. Además, parece costarles cada día más tomar decisiones y el sistema de bachelor y master les pone en el precipicio de la depresión.

     

     

    Volvamos a las tres estudiantes que conversaban animosamente y, de repente, una me dice muy respetuosamente con trato de usted: ¿Quiere contribuir a nuestra conversación? Y yo respondí: ¿Y de qué hablan? Hablamos de los motivos de la depresión, me contesta la chica de enfrente y me pregunta: ¿Por qué es tan frecuente la depresión?. Yo me acordé de la conferencia, desvié un poco el tema y le dije: Quizá hoy en día la gente joven piensa poco y reza poco. La chica de enfrente dijo: yo rezo cada día en la cama, soy hija de un pastor. Su compañera, que estaba a mi lado, se sorprendió y le dijo a su amiga: ¿sabes que yo soy atea? Yo le dije: atea o agnóstica, ¿atea científica que puede demostrar que Dios no existe? Ella contestó: no, creo que hay un poder superior. Yo dije: entiendo, si no sería usted (citando a Viktor Frankl) nada más que un proceso de oxidación, y continué diciendo: existen muchas cosas que no vemos, por ejemplo el amor y sí existen. Y aquí saltó su amiga de enfrente de nuevo diciendo: ese es precisamente su drama, que ella no cree en el amor.

     

     

    Esta conversación duró apenas cinco minutos. Llegó la segunda parada y empezó el movimento de la chicas para bajarse y recoger las bolsas que llevaban. Una de ellas contenía decentemente escondida una botella de litro de champán. Parece ser que se habían propuesto olvidar penas. Se despidieron educadamente de mí y me dijeron que les hubiera gustado seguir hablando conmigo.

     

     

    He contado esta conversación a varios amigos, incluso la he colgado en facebook en alemán y todos me dicen que una conversación así sólo es posible en Colonia, como si de Roma se tratase.

     

     

    La cuestión es que vale la pena conversar. Nunca se sabe cómo puede terminar el asunto. Es mucho más divertido que leer un libro, oir música o teclear en el smartphone hasta que sangren los dedos...

     

  • El voto familiar

     

    Familienwahlrecht.jpeg"Cuando yo tenía tu edad, era normal tener hijos. Cuando tú eras niña tocaban seis adultos por cada niño menor de 18 años y ahora ya son nueve. Nos habíamos instalado en una sociedad sin niños, pero ¿a qué precio?. Nos hemos convertido en una república de viejos en la que aquello que antes llamaban sociedad de bienestar ha disminuido con gran rapidez. El crecimiento económico, según la definición de 2011 ya no existe, porque faltan los chicos".

     

     

    Así, con una carta ficticia de Renate Schmidt, antigua ministra federal de la Familia, a su nieta comienza el libro "Lasst unsere Kinder wählen" (Dejad que nuestros hijos voten) en el que rompe una lanza por el voto familiar.

     

     

    Renate Schmidt reclama la necesidad de un lobby por los intereses de los niños. Es patente que el sistema de pensiones se está desintegrando. Hoy viven en Alemania 20 millones de pensionistas. En el 2030 serán aproximadamente siete millones más, pero cuatro millones menos de contribuidores fiscales. Cualquier medida económica basada en la acumulación de la deuda que los adultos hoy deciden desplaza la carga en sus hijos y en sus nietos.

     

     

    Una democracia basada en el dictado de los pensionistas supone un freno en la inversión para el futuro. Si se mantuviera la proporción de la inversión en Educación y Ciencia existente en 1975, hoy deberían gastarse 35.000 millones más que en la actualidad.

     

     

    El derecho a elección desde el nacimiento fue promovido a partir de los años 70 por el catedrático Konrad Löw de Bayreuth. El Bundestag trabajó en 2004, 2005 y en 2009 propuestas de ley al respecto. 50 diputados de todos los partidos presentaron propuestas con el título "Atreverse a más democracia – por un derecho al voto desde el nacimiento" y "Dar una voz al futuro – por un derecho al voto desde el nacimiento".

     

     

    Existen tres formas de voto. La primera: ejecer el derecho de voto directamente pero sólo en el caso de estar registrado en el censo electoral. La segunda: El derecho de voto es ejercido por los padres mientras los hijos sean menores de edad. El tercero es una mezcla de los dos primeros: El derecho a voto es ejercido por los padres hasta el momento en el que los hijos se dan de alta en el censo electoral.

     

     

    El derecho al voto ha sido otorgado al pueblo. Pero ¿quién es el pueblo? ¿Quién tiene la madurez para saber votar? Son cuestiones jurídicas que no son fáciles de resolver a primera vista. Habrá que dejar pasar el tiempo para ver cómo aumenta la agudez del problema en la sociedad y cómo se va resolviendo. En cualquier caso, Renate Schmidt, - también voz activa en la Federación Alemana de las Familias - ha abierto de nuevo el debate con su libro.

     

  • Vivir con una discapacidad

     

    Lotta.jpg

    Siempre es llamativo ver al ministro de Finanzas del Gobierno alemán, Wolfgang Schäuble, moverse con soltura en su silla de ruedas sin que esto haya supuesto que dejara de ser uno de los ministros de Kohl y de Merkel durante muchísimos años. Recuerdo el día en el que sufrió un atentado que le hizo perder la movilidad en las piernas. Sandra Roth, autora del libro "Lotta Wündertütte" (Lotta, bolsa de sorpresas) cita a Schäuble en su libro, ya que dijo: "La diferencia entre los discapacitados y los que no los son es que yo sé que lo soy, pero ellos no".

     

    Sandra Roth es una joven periodista que vive en mi barrio y que el pasado mes de agosto publicó un libro sobre su vida con su marido, su hijo y su hija, a la que le descubrieron en el noveno mes de embarazo una malformación circulatoria en el cerebro que creaba una especie de "cortocircuito" entre una vena y una arteria. Esa situación generaba, ya antes de nacer, una falta de riego sanguíneo en el cerebro del bebé y una sobrecarga en su corazón.

    Desde el momento del fatal diagnóstico hasta hoy han vivido una vida llena de incertudumbre, con muchas operaciones del bebé muy arriesgadas y la manifestación de una parálisis cerebral, una imposibilidad de andar y de ver, además de frecuentes ataques epilépticos.

    La autora no hubiera descartado un aborto si se llega a enterar antes. Dadas las circunstancias, ella y su marido decidieron no interrumpir la vida de su hija – no se veían con tal autoridad – y este es precisamente el hilo rojo de todo el libro. Lotta (nombre ficticio de la hija) todavía vive hoy gracias al amor incondicional de sus padres y a pesar de todos los inconvenientes que han tenido que sufrir. De hecho, el libro –que espero podamos leer en castellano algún día– es el perfecto guión para una película. Me ha recordado al largometraje "El aceite de la vida", en el que destaca la actuación de la actriz Susan Sarandon y en el que el padre le dice a su hijo enfermo: "No me ve, ni me oye, pero es mi hijo".

    La autora decribe en los diálogos del libro las reacciones de amigos y de desconocidos ante la discapacidad de Lotta. Son reacciones comprensibles que se mueven entre el no querer mirar a la hija y comentarios de lamento que no ayudan a nadie. El libro cuenta magistralmente los momentos de tensión e incertidumbre que ha vivido y sigue viviendo esta familia, que tiene la valentía de compartir lo vivido con nosotros en un momento en el que la sociedad debate sobre la legalidad de eliminar embriones (es decir, personas) con malformaciones congénitas, o sobre la inclusión de niños minusválidos en la escolaridad ordinaria.

    El libro está lleno de humanidad y, a pesar de las muchas vicisitudes, no faltan momentos brillantes, luminosos y también de buen humor, como la primera sonrisa de Lotta, su primer atisbo de contestación a una frase o el momento en la que ella dice algo parecido a "¡Mamá!".

     

     

  • Relativismo cultural, integración y Euroislam

     

     

    sabatina_james_presse_07_preview.jpgPor su pasado histórico Alemania sigue prestando asilo político a muchas personas y además, debido a la baja natalidad, su futuro depende también de la inmigración. No ha sido este un tema importante de debate durante la campaña ante las elecciones del 22 de septiembre.

     

    La necesidad de una acertada integración cultural es un gran desafío para toda Europa. La historia de Sabatina James (www.sabatia-ev.de), una joven pakistaní que emigró a Austria con su familia fue ya publicada en su libro "Del Islam al Cristianismo" (Ed. Palabra). En el año 2011 publicó de nuevo un libro "Nur die Wahrheit macht uns frei – Mein Leben zwischen Islam und Christentum" (Solo la verdad nos hace libre, mi vida entre el Islam y el Cristianismo") en el que describe su trabajo en la asociación que ella ha fundado para ayudar a mujeres musulmanas (algunas de ellas viven en Alemania). Se trata de víctimas de la violencia familiar que son obligadas a casarse, o incluso llegan a ser asesinadas por su familia para salvaguardar la honra familiar.

     

     

    Sabatina James sabe que arriesga su vida dando a conocer estos casos. También sabe de la inocencia de algunos políticos, que a favor de una paz superficial ignoran problemas de fondo que están en la esencia misma de la religión musulmana. Sabatina James dedica mucho tiempo a abrirles los ojos. Ella, con su libro, nos pone en sobreaviso sobre el Euroislam que se presenta de un modo más moderado, aunque afirma: "el Corán es el mismo en Austria, Alemania, Arabia Saudí, Afganistán, Egipto o Sudán. Los representantes de la federaciones europeas del Islam se agitarán ante esta opinión pero creo que cada muecín firmaría esta aclaración".

     

     

    "Una sociedad cristiana, que no es capaz de unificarse en torno a un canon de valores se encuentra ante un dilema, si no tiene nada que oponer ante un musulmán (...). El primer paso hacia la integración consiste en autodefinirse: quiénes somos, en qué consiste nuestra fe, qué valores e ideas tenemos. Nadie puede sobrevivir a un diálogo si no tiene posiciones claras. Yo misma pensé, cuando todavía era musulmana: el Corán tiene la razón. Si los incrédulos no saben en qué creer, entonces tendremos que imponerles nuestra fe. Los musulmanes lo tienen fácil si se confrontan con personas que no saben exactamente lo que está bien y lo que está mal. Dicho de otro modo: todos debemos definir claramente lo que vemos como bueno o como malo y en qué consiste el fundamento de nuestro sistema de valores".

     

     

    "Si algunos afirman que tengo una visión demasiado rígida sobre el Islam por las terribles experiencias que he tenido, solo puedo contestarles: presénteme una opinión pacifista de los seguidores del profeta Mahoma ante los no creyentes y si lo consigue, estoy dispuesta a pensar sobre mi rigidez de criterio. De ningún modo aceptaré que se me presente como una mujer traumatizada. He superado los golpes corporales de mi madre. Gracias a Dios no pienso con un corazón amargo y sigo usando la razón que me dice que millones de niñas son forzadas al matrimonio, y que millones de cristianos, especialmente en países musulmanes, son perseguidos. Todas ellas no son almas traumatizadas con unas ganas locas de salir en la televisión. Son personas sin voz y a ellas quiero darles la mía".

     

  • Yo, yo y yo

     

    bigdata.jpg"Ego - el juego de la vida" es el último libro de Frank Schirrmacher. Los libros de este autor marcan la opinión pública en Alemania. En 2004 apareció "Complot de Matusalén", sobre el envejecimiento en Europa. En 2006 "Minimum", sobre la importancia de la familia para la sociedad y, más adelante, "Payback", sobre la influecia de internet en nuestra vida.

    Con su obra más reciente, Schirrmacher reflexiona sobre el comportamiento del mercado, del consumidor y de la política ante el mundo financiero y la corrupción. En efecto, en los últimos años hemos visto caer el mercado inmobiliario, el sector bancario y ahora incluso estados completos se tambalean económicamente, provocando una fuerte inestabilidad social. ¿Quién comprende y quién explica el fondo antropológico de lo que está ocurriendo en el mundo occidental? Llama la atención, por ejemplo, que la canciller alemana, Angela Merkel, hable de la necesidad de una "política conforme al mercado", como si la política se tuviera que acomodar al mercado.

    Estamos en la época del "capitalismo de la información", dice Schirrmacher. Disponemos de muchos datos y esto facilita las posibilidades de predicción. El escritor se adentra en la tesis de que el mercado financiero utiliza los mismos sistemas de predicción que utilizaban los dos bloques durante la Guerra Fría de los años 50-80. La cuestión es: "¿cómo se comporta mi enemigo si sabe que le estoy observando?". Es cierto que cada uno actua, en general, buscando su provecho exclusivo e individual antes de buscar el provecho de la sociedad. Esta es la base de la predictibilidad del comportamiento del consumidor. Si a esto se le añaden los resultados de la teoría del juego desarrollados por John Nash (quizá recordarán la película Beautiful Mind), nos vamos acercando a las reglas que rigen el mundo financiero de hoy. En efecto, no sorprende que Waren Buffett hable de "armas de destrucción masiva" al aludir a ciertos productos financieros. Es un vocabulario que ciertamente nos recuerda a la Guerra Fría.

    El libro desvela algunos comportamientos de la industria quizá poco conocidos, como el "Death Dating", que hace referencia a esos productos que cuentan con un sistema de caducidad que les hace inservibles después de un cierto tiempo, como el es caso de algunas bombillas que no necesariamente se deberían estropear.

    También se adentra en el mundo del "Big Data", que ocupa ahora a muchas empresas y que consiste en predecir situaciones de futuro, por ejemplo, enviar una patrulla de la policía a un lugar en el que muy probablemente se cometerá un atraco en unos momentos.

    He leído el libro este verano antes de las declaraciones de Snowden. Está claro que vivimos en tiempos de una aceleración tecnológica galopante y con muchas posibilidades para hacer el bien y para hacer el mal. Conviene estar al tanto y no ser inocente.

     

     

     

  • Unas ideas para la Catedral de Palma

     

    eucharistischer-kongress-EK-9409.jpgDel 5 al 9 de junio se ha celebrado en Colonia el primer Congreso Nacional Eucarístico. Ya tuvieron lugar dos Congresos Eucarísticos internacionales en el pasado, uno en Munich y otro en Colonia.

     

     

    ¿Y eso qué es?, se preguntarán con mucha razón. No se trata de un congreso con multitud de conferencias y ponencias, sino más bien es una fiesta del Corpus Christi prolongada, en la que los católicos participan en eventos de catequesis, oración y adoración a Jesús. Yo he asistido a este Congreso por primera vez en mi vida. Para aquellos a los que esto no les dice nada, se podría comparar a una mini Jornada Mundial de la Juventud como la que tuvo lugar en Madrid, pero para todas las edades. Colonia es una cuidad adecuada para celebrar el Congreso, ya que la primera procesión del Corpus Christi de la historia tuvo lugar precisamente en esta ciudad.

     

    Un evento especial tuvo lugar durante tres días desde las 22.00 a las 23.00 horas en la Catedral. Llegé una hora antes para poder entrar. La cola ya llegaba hasta la boca del metro. La espectacular catedral gótica se llenó de personas en diez minutos. En mi caso tuve suerte y pude entrar por un lateral y estuve todo el rato de pie. Se colocaron unos focos especiales con unas lentes movibles y se proyectaron unas imágenes en movimento en el techo, columnas y laterales de la catedral. Y todo ello al ritmo de la música que salía del poderoso órgano de la la catedral. Mientras tanto un sacerdote iba leyendo en latín y en alemán la oración Adoro te Devote, de Santo Tomás de Aquino (discípulo de San Alberto Magno, enterrrado en Colonia), que también pasó una temporada de su vida en la Universidad de Colonia. Se creó una atmósfera espiritual intensa con intervalos de silencio, sonidos y haces de luz que cortaban el humo del incienso que ascendía por la catedral y que se movía desde el abside al portal. Fue algo fabuloso que muy bien se podría hacer en nuestra Seo de Palma. Lo que acabo de contar se puede ver en You Tube poniendo esta referencia: Lux Eucharistica - Kölner Dom Juni 2013. La verdad es que valió la pena verlo.

     

     

  • Al mal tiempo buena cara

     

    wetter.jpegCuando en Alemania digo que soy mallorquín siempre provoco una cara de asombro en mi interlocutor. Uno de los motivos es el buen tiempo del que gozamos en la isla y el mal tiempo que soportamos en Alemania.

     

     

    En efecto, no es trivial, pues este invierno ha sido duro y hemos podido leer que ha sido el invierno con menos sol desde hace 60 años y desde luego el sol, la luz y el cielo azul, te cambian la vida. He notado la oscuridad de este invierno, que se nos ha hecho a todos muy largo. Alemania se encuentra entre el clima mediterráneo de la Europa occidental y el clima continental de la Europa oriental. La temperatura media anual es de 8,2 ºC y la media mensual es de –0,5 ºC en enero y de 16,9 ºC en julio. La precipitación anual media es de 789 mm y la media mensual es de 49 mm en febrero y 85 mm en julio. Se puede obtene más información en el servicio meteorológico alemán (www.dwd.de).

     

     

    ¿Cómo afronta este tiempo un mallorquín en Alemania? Es una cuestión de estrategia para la supervivencia: el mejor modo de hacerlo es ignorarlo. Yo, por ejemplo no leo las noticias del tiempo porque sé que no tengo niguna influencia sobre él. Me limito a mirar al cielo y al suelo al abrir las ventanas por la mañana y así ya me hago una idea. Es cierto que con frecuencia uno sale de casa con un paraguas, por si acaso. En Alemania se dice que es más probable que no llueva si sales con paraguas. Es también importante saber abrigarse y salir de casa con el abrigo puesto. En invierno la bufanda y el gorro son imprescindibles, aunque a mí ambos me molestan, pero son la mejor manera de evitar catarros. Este invierno hemos tenido, yo también, una ola de gripe que ha metido a gran parte de la población casi tres semanas en casa y una de ellas en la cama.

     

     

    La parte bonita del clima alemán es el cambio brusco y visible de las estaciones. Todavía no han salido las flores de primavera, pero cuando salen es un espectáculo de colores. Lo mismo en otoño, con el precioso cambio de colores en las hojas de los árboles entre amarillo y rojo. Es fabuloso.

     

     

    El mal tiempo no es motivo para que los cuidadanos se bajen de sus bicicletas o que los deportistas dejen de hacer deporte al aire libre. También son conocidos los "Waldkindergarten", los jardines de infancia en los que se ven a los niños bien abrigados jugando en el bosque (Wald). Así que no hay más remedio: al mal tiempo, buena cara.

     

  • El sistema dual, motor de Alemania

     

    AusbildungsplatzApotheke_430.jpgMe molesta que cuando estoy fuera de Alemania me pregunten si los alemanes se sienten los dueños de Europa, o que se culpe a Alemania de algo que seguramente tiene que ver con el hecho de que algunos no hayan hecho sus deberes.

     

    De todos los países se pueden aprender muchas cosas. Si hay algo que aquí funcione bien y es un hit de exportación, es el sistema dual de formación profesional (www.bibb.de). Esto ya nos da una pista, pues no es necesaria una carrera universitaria para hacer algo de provecho en la vida. Hay multitud de profesiones muy dignas que uno puede aprender sin ir a la universidad.

     

    Es muy propio de Alemania encontrarse empresas de alta tecnología "en medio del bosque", es decir, apartadas de los los grandes centros industriales y comerciales. Así, uno se encuentra empresas en la zona del Sauerland, o en el Allgäu, que son expertas en productos altamente especializados y que exportan a todo el mundo.

     

    El sistema dual de formación profesional consiste en combinar los conocimientos prácticos en una empresa (con la que el aprendiz firma un contrato de formacion) durante dos o tres días a la semana y, el resto de la semana, acudir a clases teóricas en una escuela de formación profesional central para todos los de la misma profesión. En este proceso se involucra a la cámara de industria y de comercio, que es la encargada de llevar a cabo los exámenes.

     

    Tanto la oferta como la demanda de puestos de formación son un continuo desafio. A esta dificultad se han añadido últimamente las consecuencias del "invierno demográfico". Es decir, hay empresas que ofrecen puestos de formación, pero tienen grandes problemas para conseguir aprendices, ya que éstos prefieren vivir en las grandes ciudades (Köln, Hamburg, Berlin, München), por lo que algunas zonas periféricas se empiezan a despoblar dramáticamente. No sorprende, por tanto que hace unos meses se hayan dado conversaciones entre el Gobierno de España y el de Alemania para intercambiar experiencias sobre el sistema dual.

  • Lo primero, la familia

     

    schroeder.jpgLa joven ministra alemana de la Familia, Kristina Schröder, de 35 años, publicó este año un libro con el título: ¡Gracias, la emancipadas somos nosotras mismas!, Despedida de la imposición de los roles. (Danke, emanzipiert sind wir selber!, Abschied vom Diktat der Rollenbilder). A ella misma le ha tocado dar explicaciones de su forma de actuar a la opinión pública desde que fue nombrada ministra. Ella lo cuenta en su libro. Se encontraba en el coche, camino del aeropuerto de Berlín para volar a Frankfurt cuando le llamó la Canciller Angela Merkel y le preguntó si estaba dispuesta a ser Ministra de la Familia. Schröder, que en ese momento se llamaba Köhler por no estar casada y no haber adoptado el nombre de su futuro marido, pidió una hora de tiempo para tomar la decisión. En vez de volar a Frankfurt regresó a Berlín para hablar con su futuro esposo, Ole Schröder, Secretario de Estado en el Ministerio del Interior. Al transmitirle su decisión a Merkel, la futura ministra le dijo: “si, pero...“. Le comentó que deseaban tener un hijo y le preguntó si lo veía compatible con su trabajo como ministra y Merkel le dijo: “eso no es problema“. En efecto, Kristina Schröder es la primera ministra alemana que da a luz durante el ejercicio de su ministerio.

     

    A partir de ahí comenzaron las llamadas y las preguntas en el ministerio y en sus apariciones en público: que cuándo se casa, que si adopta el nombre de su esposo (como es tradicional en Alemania), que si va a meter al hijo en la guardería, que cuándo ve a su hijo, que cuándo regresa al trabajo... Kristina Schröder estaba agotada de dar continuamente explicaciones tanto a las feministas empedernidas como a las que ella llama “conservadoras estructurales“. No se quiere dejar encasillar por nadie, lo cual me parece muy legítimo.

     

    En un país que sufre como toda Europa del “invierno demográfico“, se debate abiertamente cual debe ser el comportamiento adecuado como padres y educadores. Mientras que las “feministas oficiales“ y también algunos empresarios hacen presión para que muchas mujeres empleen su talento en el mundo laboral, otras acusan de ser “madres cuervo“ a aquellas que aparentemente se desentienden de sus hijos al meterlos en una guardería a los tres meses.

     

    Kristina Schröder es partidaria de una paternidad y de una responsabilidad compartida por parte del padre y de la madre. Para ella un posible ideal en el siglo XXI consiste en que tanto el padre como la madre trabajen a jornada partida y así les sea posible a los dos compartir las responsabilidades del hogar y de la educación. Es un modelo que me parece interesante y que he experimentado trabajando en una empresa sueca (Ericsson) durante doce años. He visto a muchos gerentes de todos los niveles abandonar una temporada su trabajo, para dedicarse más a los hijos.

     

    Mientras que el siglo XX fue el siglo de la entrada masiva de la mujer en el mundo laboral, el siglo XXI debería ser el siglo del varón: del hombre que comparte la tarea educativa (y que no se mueve como un extraño en su propia casa) y del empresario que respeta los horarios de aquellos empleados que son padres y madres de familia y no convoca reuniones a horas intempestivas o durante los fines de semana. Schröder ha acusado públicamente como enemigos de la familia a aquellos directivos que convocan este tipo de reuniones de trabajo. Suelen ser personas para los que las relaciones de trabajo se convierten en sucedáneos de la vida familiar y no sorprende, por tanto, que un mundo laboral agresivo sea culpable de la ruptura de muchos matrimonios. No olvidaré lo que me contaron de un un gerente que asistió a un programa de una escuela de negocios, que al final de la clase comentó a la profesora: “He descubierto que no sólo soy responsable de mi divorcio, sino también del divorcio de muchos de mis empleados“.

     

  • Los hijos de Hollywood

     

    Curtis.jpegA Allegra Curtis, una de las hijas de Tony Curtis, le gusta vivir en España y todavía más, cerca del mar mediterráneo. El buen clima le recuerda probablemente a su infancia en California. En 2011 publicó un libro en alemán bajo el título "Yo y mi padre".

     

     

     

     

    Allegra ha sido valiente al escribir este libro, que revela el destino que le toca vivir a un hijo o a una hija de un famoso de Hollywood. Desde luego no todo es oro lo que brilla en Hollywood y uno se pregunta cuál sera el motivo por el que Allegra nos ha querido contar todo esto. Un motivo quizá podría ser evitar que después de leer el libro nos dejemos deslumbrar por la vida externa de los famosos. Otro motivo podría ser una especie de autoterapia para recomponer y reorientar la propia vida y darle un nuevo sentido. En cualquier caso Allegra es alguien a la que le gusta compartir lo mejor que tiene.

    Comienza el libro con la llegada de la noticia del fallecimiento de su padre en Las Vegas en 2010. Ella vivía en Mallorca esos días. Al poco tiempo de recibir la noticia nos cuenta: "me comporté de repente como una viuda española. Me vestí de negro, me puse un sombrero negro sin maquillarme. Me acababa de peinar. Cuando apareció el taxista le entregué un papel con la dirección de la comunidad judía y le dije: mi padre ha muerto. Lléveme a la sinagoga".

     

     

    Allegra nació del corto matrimonio de Tony Curtis con la actriz alemana Christine Kaufmann. Allegra no tiene reparos en contarnos que su padre, como muchos actores, llevaba una vida hacia afuera, de cara al público. Siempre estaba necesitado de público. Desgraciadamente una de la maneras que tenía para superar esta sobrecarga emocional era el consumo de droga. Aparecen en el libro muchos nombres de más personajes que le acompañaban en ese modo de dispersión. Por lo visto, no se trata de una excepcion en Hollywood. Muchos hijos de actores crecen en el entorno de la droga.

     

     

    "Amor, de eso no se trata. Tienes que conducir un Porsche. El dinero es más importante que el amor". Oír frases como estas de los labios de su padre no era una excepción. A pesar de esto, lo asombroso del libro es que está escrito sin rencor hacia sus padres. Allegra nos transmite una imagen de su padre algo excéntrica, pero siempre humana. Ya de edad avanzada se entera de que su padre tenía una fundación de ayuda social en Hungría, país del que provenía.

     

     

    "Se consiguen puntos en Hollywood teniendo hijos". Tony Curtis tuvo bastantes de varios matrimonios. La verdad es que no me he parado a contar cuántos. Esto sigue siendo así hoy en día. Uno puede tener la impresión de que para un actor o para una actriz tener un hijo es como ponerse un "accesoire". No nos corresponde a nosotros juzgar las intenciones o interpretar a nuestro modo una imagen que se nos transmite. Sea como sea, Allegra aparece como una persona que sabe perdonar y que tiene suficiente fuerza y recursos interiores para ver la vida de un modo positivo y alegre. Su nombre no será una casualidad. Esperemos que su libro salga pronto en castellano.